Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.

Extractos del Entrenamiento Internacional de diciembre 2010

Alemania

La felicidad

Al percibir el ambiente aquí solo me queda un tema por tocar o que me insisten que toque. Voy a decir algo acerca de la felicidad. ¿Cómo logramos la felicidad? ¿Y cómo la mantenemos? Logramos la felicidad cuando tenemos la conexión con algo más grande y cuando estamos en conexión de manera profunda y amorosa con otras personas. La felicidad une, la desgracia separa. Nos sentimos infelices cuando tenemos una experiencia de separación. 

La separación la experimentamos de las maneras más distintas. 

De inmediato la percibimos en nuestro cuerpo. Todo dolor proviene de una separación. Toda enfermedad proviene de una separación. Todos los pensamientos tristes provienen de una separación. Todo llamado “malo” está separado. ¿Y cómo lograr la felicidad? Superando y resolviendo esa separación.

Las constelaciones familiares, sobre todo en la forma en la que podemos vivenciarlas aquí, resuelven, superan esas separaciones de tal modo que nos sentimos luego diferentes en nuestro cuerpo, percibiendo de manera diferente nuestro corazón. No estrecho. El corazón se siente como ampliado y grande. El corazón feliz palpita de forma diferente y lo que se desarrolla en él se muestra luego en nuestro rostro. El rostro se ilumina.

A veces, cuando el tiempo lo permite, Sophie y yo vemos la televisión. Muy poco, es cierto. En esos momentos ella me pregunta, ¿esa persona, a la que estamos mirando ahora, tiene una buena conexión con su madre? Y de inmediato lo puedo decir. En la cara se ve de inmediato si alguien tiene una buena conexión con su madre. ¿Y dónde lo podemos ver? La cara de esta persona brilla, irradia. ¿Qué podemos deducir de esto? La felicidad comienza con nuestra madre, en la conexión con nuestra madre. Este es el proceso fundamental que nos lleva a la felicidad. ¿Y dónde comienza la desgracia? ¿Y dónde comienza el fracaso?

Con la separación de la madre.

Tal como es nuestra relación con la madre, o más explícito todavía, de acuerdo con la conexión con la madre así es nuestra conexión con el éxito. Y esto tiene validez en todos los ámbitos. Por ejemplo en la relación de pareja. Una vez lo condensé en dos frases.

A las mujeres les digo: Sin la madre no hay hombre.

A los hombres les digo: Sin la madre no hay mujer.

El campo Hellinger

Yo también voy a decir algo sobre los campos. Los campos están delimitados y algunos campos son estrechos y algunos campos son amplios. Y el campo se va agrandando de acuerdo a la información que reciba. En este sentido también se puede ampliar lo de constelaciones familiares, y dentro de las constelaciones familiares ya se están dando diferentes campos.

Y algunos cambiaron el nombre para separarse de mi campo. Por ejemplo dicen "configuraciones sistémicas" para diferenciarse de mí. Algunos, con los que estuve íntimamente ligado en constelaciones, públicamente se separaron de mí. Entonces ellos tienen un campo propio. Y alguien también se separa de mí si, por ejemplo, asume mi nombre para sí mismo. Por ejemplo hay páginas web que llevan mi nombre y al mismo tiempo se separan de mí. Entonces forman un campo diferente separado del mío. Porque el nombre que ellos utilizan, aunque sea mi nombre, ahí no estoy incluido. Es mi campo. Eso hay que considerarlo. En mi campo todos son bienvenidos. También el que sea diferente, aunque desarrolle algo propio. Mi campo es mundial.

La separación de la madre

Hoy os quería llevar a la felicidad, a la felicidad con la madre. 

La constelación que vimos y experimentamos hoy por la mañana mostró que podemos estar separados de la madre de las formas más diversas, sin que sea nuestra culpa. Es un destino. Un destino que nos separa de nuestra madre y también de nuestro padre. En las familias estamos expuestos de diferentes maneras pero en el trabajo pudimos ver que hay posibilidades de superar estas dificultades. Y en ese sentido los quiero ir conduciendo para que cada uno pueda reconocer qué es lo que le separó de la madre, qué es lo que impidió la libertad de decisión. 

Mi observación es que en casi todo ser humano se dio algún evento en la infancia que lo ha separado de la madre con consecuencias de gran alcance, con consecuencias que han marcado la vida. Es decir, la separación de la madre es un trauma que tiene su origen en la infancia. Y un trauma muchas veces se origina cuando me quiero mover pero hay un impedimento para que lo haga. Entonces nos congelamos, nos queremos mover y no podemos. ¿Y cómo se supera un trauma? ¿Cómo se puede recomponer el evento? Regresando a ese movimiento que quisimos hacer y fue impedido. Ahora acabo de mostrar de qué se trata. Un movimiento que no fue posible se realiza ahora. Es lo que pudimos ver en la constelación. Cuando el representante del cliente pudo regresar a ese momento interrumpido y se pudo acercar finalmente a la madre.

¿Quieren que siga hablando? Eso fue sólo la preparación, la introducción. Yo no sé si aún me pueden poner atención. ¿Pueden?

(Sí).

Pues lo que acabo de hacer es un truco. Ahora les voy a explicar qué hice. Un grupo solo puede poner la atención siete minutos. A los siete minutos decae la atención. Después de siete minutos, o a veces hasta más tiempo, necesito despertarlos a todos. ¿Y cómo lo hago? Siempre pregunto, ¿Me pueden seguir? ¿Me pueden atender? Como para despertarlos y eso me sirve para poder seguir otros siete minutos. Y entonces vuelvo a preguntar, ¿cómo se sienten ahora? Bueno, son mis pequeños trucos para despertar.

Ahora tocan siete minutos más.

El trauma temprano se da en el momento en el que el movimiento hacia la madre fue interrumpido. Por ejemplo cuando la madre enfermó, o si fuimos separados y enviados con otros familiares por un tiempo extenso. Para una criatura eso es terrible. Quiere ir y estar con la madre y no puede. Ese es un dolor profundo. ¿Y cómo reacciona la criatura entonces? Se decide interiormente: no quiero nada más con mi madre. Ya no me acerco a ella.

¿Pueden sentirlo ustedes mismos?

Entonces estas criaturas se mantienen separadas de la madre.

Esta decisión se mantiene una vida entera. Es una decisión para toda la vida y tiene su efecto en todos los niveles. Además tiene su efecto cuando de verdad quieremos acercarnos a alguien, pero en vez de hacerlo nos mantenemos separados. 

¿Dónde se muestra de manera especial? En la relación de pareja. El que ha vivenciado una interrupción en el movimiento hacia la madre de forma muy profunda, ¿qué hace al estar con otra persona? ¿Se acerca? No. Se mantiene y espera a que el otro se acerque. 

¿El otro puede llegar? ¿Qué hace esta persona cuando el otro se le acerca? Da un paso hacia atrás. Eso también sucede con la madre. La madre ya no puede llegar hasta la criatura. La madre se va acercando al hijo o a la hija, y la criatura se va retirando. 

Además, esto es válido para todo movimiento que va hacia el más. También en la profesión. El que está en conexión con su la madre, éste es muy activo al trabajar. Es decir, como que va al encuentro del trabajo y le da gusto trabajar. Pero el que ha experimentado un movimiento interrumpido continuamente está mirando el reloj para ver si ya ha pasado el tiempo, a ver cuándo termina el trabajo. Entonces siempre quiere tomar y no dar.

Pasaron otros siete minutos. (Se ríe).

Bueno, ya que interrumpí, puedo seguir otros siete minutos más.

Algo totalmente simple. Si ustedes tienen empleados o si en una empresa ustedes tienen que dar a alguien un puesto de responsabilidad, o si ustedes están buscando alguien que sea responsable, hay una pregunta fundamental. ¿Está en conexión con su madre o no? El que no se encuentra en conexión con la madre, arruina la empresa. Lo pueden comprobar. Y recordad vuestra experiencia. No hay nada que sobrepase a la madre. La conexión con ella es la base de todo éxito en la vida.

Bueno, ahora sí hable suficiente y ahora a trabajar. Al trabajo interno. Cada uno de ustedes para sí mismo. Yo los guío a través de distintos caminos para superar esa separación temprana de la madre.

¿Están de acuerdo?

Ok.

Meditación

Cierren los ojos.

Con la boca abierta sacamos todo el aire e inspiramos profundamente por la nariz y con boca cerrada. Y eso lo repetimos varias veces. Y así centrados internamente regresamos a nuestra infancia. Nos conectamos con esas situaciones, esos momentos cuando quisimos llegar a la madre, donde la hubiéramos necesitado desesperadamente y donde ella no estuvo accesible. Sentimos ese dolor. Tal vez sentir nuevamente esa desesperación o tal vez la rabia y luego la decisión que tomamos: nunca más. Sea como fuere lo que hayamos vivido después de esta decisión, en lugar de acercarnos a alguien, siempre nos retirábamos del mismo. En vez de acercarnos al éxito, nos alejábamos del mismo. En vez de movernos hacia la salud, nos manteníamos con la enfermedad. Si alguien nos quería visitar, manteníamos cerrada la puerta. Ansiábamos un movimiento, un movimiento interno que nos dirigía hacia el menos en vez de ir hacia el más. 

Y ahora sentimos esa estrechez, todo como consecuencia de esta decisión. ¿Y dónde, o cómo puede ser cambiado ese movimiento hacia el menos para ahora dirigirse hacia el más? Solo puede ser revertido en el comienzo con la madre.

Ahora comienzo con el movimiento hacia la madre. ¿Cómo poder lograr esos movimientos? 

Regresamos al tiempo anterior a la separación, hacia las experiencias felices que teníamos con la madre. Por ejemplo, nos imaginamos cómo ella nos tomó y nos llevó a su pecho después de nuestro parto (nacimiento). Nosotros mamamos de ella y la miramos a los ojos con una entrega y un amor increíble. Siempre estaba ahí presente, solo teníamos que llorar, de inmediato estaba ahí. Cuando llorábamos, nos consolaba. Cuando teníamos hambre de inmediato estaba ahí para darnos de comer. Cuando no podíamos dormir, ella velaba nuestro sueño. Siempre ahí presente muchos años ininterrumpidamente. ¿Cuántos momentos felices había para nosotros en ese tiempo?

Y ahora se trata de que las imágenes negativas que tengamos sobre ella, las cancelemos, las borremos. Ahora voy a hacer con vosotros un pequeño ejercicio para ello.

Esas imágenes negativas las colocan ahora frente a ustedes con cierta distancia. Y ahora miren las imágenes tal como si vieran una película. Es decir, empieza la película a correr. Ustedes lo miran desde cierta distancia hasta que acabe. Luego rebobinamos esta película hasta que vuelva a estar en el comienzo. Luego nuevamente a ponerlo a funcionar. Un poquito más rápido esta vez y luego vuelta para atrás. También un poco más rápido que la vez anterior. Y ahora en unos pocos segundos para adelante y en pocos segundos para atrás. Ahora rápido para adelante y para atrás, para adelante, para atrás. Varias veces.

¿Qué queda de esta película? Lo dejamos. Lo dejamos ahí.

Ahora regresamos a nuestras experiencias felices y dejamos, permitimos verla con todos esos sentimientos felices y alegres de esos momentos y sentimos cómo nos ampliamos, cómo nos abrimos, cómo nuestros ojos empiezan a brillar y cómo nuestro rostro se ilumina.

Y ahora vemos frente a nosotros, a cierta distancia, a nuestra madre, y vemos y notamos cómo nos está esperando. La miramos a los ojos. Esos ojos llenos de momentos felices. Y tomamos o damos un paso pequeño hacia ella a pesar del miedo que nos aprisiona. Solo un paso. Solo un pequeño paso. Y luego no detenemos. La miramos a los ojos. Volvemos a juntar nuestra fuerza, y cuando sintamos la fuerza nuevamente, damos el siguiente pequeño paso hacia ella. Y volvemos a esperar. La miramos a los ojos con añoranza y damos el siguiente pequeño paso, y el siguiente y el siguiente. No más. Ella ahora extiende los brazos y espera. Y luego llegamos a ella, y ella nos toma y nos abraza con amor entrañable. Finalmente llegamos.

¿Están felices ahora en este movimiento de acercarnos a la madre?

Quiero mencionar algo más. Nuestras madres también fueron criaturas. Ellas también experimentaron el no poder acercarse a su propia madre. Entonces también el movimiento de ellas hacia nosotros está interrumpido. Por lo que tenemos que mirarla como a una niña. ¿Cómo le fue a esta niña? Y tal vez muchas generaciones hacia atrás lo mismo. Y los miramos a todos y les decimos: “Así como es tiene permiso de ser. Mi movimiento hacia ti es decisivo.” Y en ese movimiento hacia ella también la incluimos a ella. La incluimos y la llevamos hacia su madre, nuestra abuela, y luego a la bisabuela, la tatarabuela, y a todas mujeres detrás de ella. En el movimiento las incluimos a todas hacia una madre primaria, a la madre original. ¿Y quién es esa madre? Nuestra madre tierra. Y siento cómo nos transforma este movimiento respecto a la naturaleza. Nuestra madre tierra, ¿con qué devoción nos acercamos entonces a ella? ¿Y con qué amor?

Las transformaciones se dan si logramos este acercamiento hacia la madre. Tienen un efecto profundo hacia nuestros sentimientos. Cada uno de nosotros regresa a una sensación fundamental de paz, de calma.

¿Qué es lo que significa la madre? Convirtiéndose en madre, una se hace “más”, más vida, más servicio a la vida, más amor a la vida. Ese es el movimiento que hace feliz. Si lo comparamos con el otro movimiento, movimiento hacia el menos, menos trabajo, menos servicio, menos amor, menos compromiso. Ese es el camino a la inversa. ¿Y cómo volvemos a retomar ese camino hacia el más? En sintonía con nuestra madre.

El amor en la pareja

Quiero continuar con ese movimiento hacia la madre y hacia el más. Pero ahora quiero cambiar totalmente el tema. Así me parece. Me voy a dirigir ahora al amor entre hombre y mujer. Me gustaría mostrarlo. ¿Se encuentra presente una pareja que quisiera ver su relación? Ambos. (Una mujer se levanta primera y luego su pareja).

Aquí pudimos ver el movimiento típico en la vida. La mujer toma la iniciativa.

(Constelación).

Quiero decir algo acerca de los movimientos del Espíritu. Los movimientos del Espíritu son muy lentos. Si alguien se mueve rápidamente no está en sintonía con los movimientos del Espíritu. 

En las relaciones de pareja, algunos creen que nos enamoramos y ya…

Ambos están conectados y entretejidos a su propio entramado familiar con su destino específico y con muchos asuntos inconclusos. Y entonces, después del enamoramiento, del amor a primera vista, llega el amor a segunda vista. Y de pronto la pareja nota que el otro es totalmente diferente. Entonces toca ese amor a segunda vista que es el asentimiento al otro tal y como es.

Meditación: asentir a la pareja como es

Cierren los ojos. 

Nuevamente primero nos recogemos. Sacamos todo el aire con la boca abierta, luego inspiramos profundamente por la nariz y con la boca cerrada. Y este movimiento lo repetimos algunas veces. Y así centrados miramos a nuestra pareja, tal como él o ella sean. 

Y olvidamos las imágenes que nos habíamos hecho de él o ella. La miramos a los ojos y esperamos hasta que podamos verlo o verla realmente. 

Y realmente vemos a la pareja, y lo vemos a él o a ella junto con su madre y con su padre y con toda su familia. Y así podemos ver a la pareja en toda su plenitud con sus raíces, con su destino, con su vida y con su muerte. 

Y esperamos hasta llegar al total asentimiento del otro, tal como él o ella es realmente. Y entonces le decimos con los ojos abiertos y con el corazón abierto y amplio: “Sí. Así exactamente como eres. Asiento a ti. Así te amo”.

¿Cómo se sienten con esto? ¿Con ese amor por segunda vez? Especialmente en tiempos pasados, ahora ya no tanto, el hombre tomaba una mujer sin pasado, y la mujer también también quería un hombre sin pasado. No hay nadie que exista que no tenga pasado. Voy a extenderme algo con esto. 

Meditación: los hijos representan la unión de sus padres

Cierren nuevamente los ojos. 

Y ahora miran a sus hijos. 

En los hijos padre y madre están en una unión inseparable. 

Por lo mismo el padre no puede mirar a sus hijos sin ver en ellos simultáneamente a la madre y no los puede amar sin que ame en ellos al mismo tiempo a la madre, y eso también vale viceversa. La madre no puede mirar a los hijos sin que en ellos al mismo tiempo vea al padre y que ella al mismo tiempo también ame al padre. 

Esto es relativamente simple, pero voy a dar un paso más. Porque los hijos no solo tienen padre y madre. Los hijos al mismo tiempo también tienen el destino inconcluso del padre y de la madre. Los destinos inconclusos de toda la familia, tanto del padre como de la madre. 

¿Y hasta dónde se puede remontar? Es lo que se puede observar en este trabajo de constelaciones. Entonces miramos uno por uno a los hijos y asentimos a ellos, no solo como madre o padre. Y en ellos no solo nos vemos a nosotros como hombre y como mujer, también asentimos a los destinos, en los que ellos se ven involucrados exactamente como es. 

Y ahora miramos más allá de estos destinos, a esa fuerza creadora de donde proviene todo destino, exactamente tal como es. Solucionado o no solucionado. Tal como es. Todos los destinos se encuentran en su camino. Ahora nos dirigimos y contemplamos esa fuerza creadora, le ofrecemos a nuestros hijos y le decimos a esa fuerza creadora: “por favor”.

Y tal vez entonces desde ahí algo se ponga en movimiento. Así como en el trabajo de constelaciones lo podemos vivenciar. Un movimiento que se dirige a una liberación, a una solución, y así llevamos a nuestros hijos a nuestro corazón.

Voy a regresar a la relación de pareja. La relación de pareja siempre mira hacia adelante. 

¿Y cómo se logra la relación de pareja? Cuando hay permiso de que algo termine. Cuanto más dejamos que las cosas hayan acabado, tanto más futuro tenemos. Entonces, ¿hacia dónde mira la relación de pareja primero? Primero al otro. Aguanten esto – mantened esa mirada. Imagínate ¿Cuánto tiempo puedes soportar esto? Tres minutos. ¿Pueden sentir eso? 

¿Qué hay que hacer entonces? ¿Qué hay que hacer para que la relación de pareja pueda continuar? Mirar conjuntamente a otra cosa y, por supuesto, generalmente es un hijo. Eso es lo que llena de felicidad a una pareja. Cuando juntos pueden mirar a un tercero. Pero la criatura no es un individuo solo. La pareja cuando ha recibido a un hijo tiene ahora que cumplir toda una vida. Y cuanto más tengan que ver unos con los otros tanto más felices se hacen. Es decir, la relación de pareja va mucho más allá de la mirada hacia el otro. La pareja se pone al servicio de la vida de muchas maneras y es un movimiento hacia adelante, al servicio de la vida, y esto es lo que hace feliz a una pareja.

Meditación: la pareja al servicio

Cierren los ojos.

Vuelvan a sacar el aire. Inspiren profundamente a través de la nariz y háganlo varias veces. 

Y ahora nos imaginamos que nos encontramos junto a nuestra pareja. Nos tomamos de la mano y miramos ahora hacia adelante. Y frente a nosotros surge una imagen. Nuestro futuro. ¿Qué hacemos juntos? Al servicio de aquellos que nos están cercanos. Ante todo al servicio de nuestros hijos. 

Y más allá de ellos al servicio de muchos otros. Todos aquellos que podemos alcanzar con nuestro amor. Amor por su vida y por su amor. A veces entonces surgen exigencias, por ejemplo, ¿por qué no se logra algo determinado? Entonces, ¿qué sucede con el movimiento? El movimiento se detiene. 

Y ahora ponemos a un lado todas esas exigencias y damos un paso más allá del límite que nos impusimos nosotros mismos. Y de pronto sentimos lo que es la libertad.

La enfermedad

(A una chica enferma sentada al lado).

Ahora trabajo contigo. No necesito saber nada acerca de lo que se trata. Es suficiente con que estés aquí, yo me pongo en contacto con esas fuerzas que te quieren ayudar y voy a ir hasta donde se me permite. 

¿Cuál sería la forma de proceder? Voy a escoger una representante para su enfermedad. Y estos representantes están en contacto con otra fuerza. Son dirigidos por otra fuerza y los movimientos de esta otra fuerza son siempre movimientos de amor. Por eso es importante para mí una total confianza en esa fuerza sin adelantarme a ella. Voy hasta donde ella me permita y hasta donde ella me guíe. 

¿Te encuentras segura conmigo? 

Tú te quedas ahí y yo aquí, y ahí se encuentra esa otra fuerza que nos guía a los dos. ¿Está bien así?

OK.

Vidas pasadas

Ahora las enfermedades, llegamos a otro tema y al mismo tiempo es lo mismo. Estamos contenidos por un campo grande, en el campo de nuestra familia. 

¿Entonces? En otro campo, pero no sé si me es permitido comentarlo. Estamos incluidos en el campo de nuestras vidas pasadas, pero no estoy tan seguro. Si alguien dice “mi vida anterior” o “mi vida pasada” es realmente su vida. Reflexioné acerca de esto y, aunque sea muy arriesgado, voy a decir algo. Me llegó la noche anterior y de inmediato escribí esos pensamientos. 

Rilke tiene una frase en la primera elegia de Duino acerca de los que se fueron tempranamente. Y él dice qué significa ese morir tempranamente:

“Todo ha pasado y los muertos dejan todo detrás de sí.”

Y ahora viene la frase decisiva:

“Hasta dejan detrás de sí su nombre como un juguete roto.”

¿Qué significa esto? En el momento en que morimos nos internamos a otro espacio y todo lo que aquí tuvo importancia desaparece: el nombre, también mi imagen, también nuestro sexo, nuestro género ya no tiene importancia. Y puede ser que tengamos que regresar y que volvamos a nacer. ¿Somos entonces los mismos que antes? ¿Somos otros? ¿Puede alguien mirar hacia atrás y decir: mi vida pasada? ¿Aún tiene importancia? Y como quiera lo pasado, lo que sucedió tiene su efecto hoy; ¿es personal?