Instituto de Constelaciones Familiares / Brigitte Champetier de Ribes

Testimonio de B. R. G.

Espero poder servir de testimonio comentándote los resultados en mi vida después de constelar. A parte de las representaciones en otras constelaciones (tan valiosas para mí) y los ejercicios que sacan a la luz muchas dinámicas ocultas, los problemas concretos que he constelado han sido numerosos.

Desde que comencé a constelar en diciembre del 2012, el encuadre de mi vida ha cambiado totalmente. La primera sensación que recuerdo fue de liberación y de gran responsabilidad conmigo misma, me sentí ubicada en la vida de otra forma, fui consciente de que estaba viviendo la vida de otra persona que no era yo y, de repente, apareció la fuerza necesaria para rehacer las cosas.

Todo lo que antes no me veía capaz de cambiar, empecé a modificarlo. Se me abrieron puertas que jamás hubiera imaginado. Agradecí y acepté lo que iba surgiendo sin entender ni poner mente en ellas (y aún sigo haciéndolo, no todo es fácil de asumir). Con todo esto, no quiero dar una imagen de que ha sido un "camino de rosas", más bien todo lo contrario, en mi caso ha supuesto salir de estar "muerta en vida" a "estar viva en la Vida" con todas sus consecuencias, y por el camino he renunciado voluntariamente a muchas cosas y no me he sentido del todo bien por ello y siento que tenía que ser así.

Tomé conciencia de que ordenarme en la vida, implica que el resto de mi familia se ordene, aunque no lo sepa, y también se ha visto beneficiada por ello; respetar las vidas de cada una de las personas que forman mi familia y aceptar su destino y lo que les guía ha sido revelador para mí, y también fuera de ella.

Asentir a todo y dar gracias me ha permitido estar en la vida a pesar de las malas rachas y transformaciones, por primera vez en mi vida he podido compensar los momentos bajos con actividades placenteras y sentir que "está bien" disfrutar con TODO, lo bueno y lo menos bueno.

Desde que introdujiste las constelaciones cuánticas, mi vida también ha dado un salto cuántico, todo va más rápido y es más ligero y muy profundo a la vez. Tengo la sensación de que el pasado ya no "pesa" tanto, estando totalmente presente en la vida, en el aquí y ahora, es como más se avanza. Revelador fue para mí saber que los muertos quieren que los vivos vivan.

Efecto directo y palpable de todo esto es que me separé tras 13 años de relación, comencé a vivir por mi cuenta, dejé una terapia de psicoanálisis de más de 10 años, dejé de tomar ansiolíticos, mucho antes de lo esperado por mí durante mi separación, he dejado de fumar, he adelgazado, me siento mejor conmigo misma, ahora me siento en mi lugar y he descubierto a la perpetradora que llevo dentro, y me gusta. He aprendido a vivir de modo autónomo, conducir mi coche hace años era impensable, he viajado más que en mucho tiempo de mi vida, trabajo más contenta, estoy aprendiendo lo que es estar sola y decidir por mí misma, que es distinto que estar en soledad. Las personas que me conocían antes y me conocen ahora, me dicen que parezco otra.

He tenido la suerte de conocer a personas estupendas que se han cruzado en mi vida como regalos gracias a las constelaciones, gracias a mi trabajo, gracias a mi nueva actitud. Nada es perfecto en esta vida (todo tiene sus claroscuros). Me siento bien con lo bueno y lo difícil, que también lo hay. Sigo en movimiento, esto es un crecimiento continuo por lo que espero seguir siempre adelante, antes me costaba muchísimo ir a los cursos, participar, y una constelación podía dejarme removida toda la tarde. Ahora me encanta constelar, participar en otras constelaciones y cuanto más pueda trabajar mejor, porque siento que en la misma medida que aporto, me aporta a mí. Antes de levantarme de la silla siento un profundo respeto y responsabilidad por el papel que voy a representar.

Como ves, no ha sido breve la reflexión. Y podría seguir escribiendo…