Instituto de Constelaciones Familiares / Brigitte Champetier de Ribes

Vídeo de presentación del curso



7-8 de mayo, curso por videoconferencia

Mi relación con los demás, clave de mi abundancia. Caricias, descalificaciones y descuentos

Nuestras relaciones son la clave de nuestra abundancia. Caricias descalificaciones y descuentos. Curso que permite cambios esenciales en nuestra vida y en nuestra economía…

En este taller vamos a descubrir la relación entre nuestra manera de dar caricias a los demás y nuestra abundancia.
Lo que llamamos caricias son todas las señales que mandamos y recibimos: mirada, sonrisa, palabra, gesto, mímica.

Veremos cómo sólo cuando estamos en el adulto presente somos capaces de conectar con el otro, respetarlo y tenerle gratitud. Hasta que no le tengas gratitud estás alejado de la abundancia.

Observaremos lo difícil que es estar en el presente ver el otro como es y responder a lo que realmente ha planteado. Como doy y recibo caricias. ¿qué respondo cuando me hacen una caricia positiva? ¿Soy capaz de dar las gracias sin justificarme? Liberaremos los traumas y manipulaciones que hay detrás del no saber dar las gracias.

Veremos con qué facilidad descalificamos a los demás, con qué facilidad hacemos descuentos a las caricias que nos dan, para no tener que darles las gracias.

Experimentaremos el ciclo de la gratitud. Profunda experiencia, donde lo humano se funde con lo espiritual o místico.
Recordando que la abundancia es el regalo del universo a una persona agradecida.

Espero que este curso sea de tu interés.

Información sobre el curso:

  • Curso válido para la Formación a Especialista.
  • Curso de 7 horas
  • Horario : de 16:30 a 20:00 cada uno de los días, hora de España.
  • Abierto a todos
  • Precio  60 €. Las inscripciones y el pago se realiza a través de la plataforma Eventbrite.




Extracto de los apuntes

“Las personas estamos continuamente en interacción: cruzándonos en la calle, comprando, preguntando, ayudando, agrediendo, mirando, sonriendo, evitando o ignorando a alguien. Todo gesto que hacemos a alguien, muestra que lo hemos percibido y ese gesto está siempre acompañado de un significado, desde el no mirar a la persona con la que estamos interactuando, ignorando o ninguneándola como persona, hasta el reírnos juntas.

Ese gesto de reconocimiento o de desprecio de la presencia de otro lo llamaremos “caricia”, caricia positiva o caricia negativa.

Una caricia es una señal de reconocimiento que se da entre dos personas.

Las caricias son necesarias como comprobación de que yo y los demás existimos. Cuando hago una señal a alguien le muestro que reconozco su existencia, para bien o para mal, y cuando alguien me expresa algo me muestra que me ha percibido, que para esta persona existo.

De la misma manera que me pincho para averiguar si existo físicamente, una caricia me hace existir psíquicamente, me hace salir de la nada o de la fusión. La caricia, según Eric Berne , es el alimento de la “médula espinal” psíquica; percibo (dando o recibiendo una caricia) a alguien, luego existo.

(…)                 

El universo nos da caricias en respuesta a las nuestras. Agradece a la gente agradecida con abundancia y prosperidad. Dar caricias positivas y agradecer las que recibimos provocan nuestra abundancia.

Sin embargo pocas personas se atreven a agradecer las caricias de los demás. Justifican su ausencia de gratitud, descalificando a la caricia que acaban de recibir:

Descalificación o descuento

Llamamos descuento a la descalificación oculta en las respuestas de “doble fondo” que alguien da a una caricia.

Se trata de una descalificación o bien del que hizo la caricia, o de la persona que la recibió, o del contenido de la caricia. El descuento está presente cada vez que la persona no consigue agradecer la caricia.

El descuento le permite evitar agradecer. La persona se siente bloqueada e incapaz de dar las gracias. Entra en un viejo asunto suyo que le permite rechazar la caricia presente.

Esta persona está atrapada por una decisión precoz inconsciente de su infancia (decidida en su guion de vida), como “no lo haré mejor que tú” o por una fidelidad sistémica “como tú, agredo”  o “pago por ti, permaneciendo en soledad”.

El descuento surge a cada caricia para anularla, quitándole todo o parte de su significado y transformándola en un mensaje de descalificación. Cuando una persona es dejada de lado, molestada, disminuida, humillada, degradada físicamente, es motivo de risa o es ridiculizada, sufre un ataque a su dignidad. La meta del descuento es conseguir una degradación sutil, oculta,  de la misma persona, a través del rechazo de su caricia.

Ejemplo:

Descalificación de la persona que da la caricia.

  • - Caricia: "está muy buena la comida que has hecho”.
  • - Descuento: "A ti es que te gusta todo”.

Descalificación del contenido de la caricia despojándola de su significado.

  • - Caricia: "Estás muy guapa”.
  • - Descuento: "¿Tal vez deba arreglarme el pelo?”.

Descalificación de la persona que emitió la caricia restándole importancia. Ejemplo:

  • - Caricia: "Eres una gran cocinera”.
  • - Descuento: "Me gustaría que lo dijese mamá”.

Descalificación del receptor de la caricia, que de un modo oculto está pidiendo una mayor caricia.

  • - Caricia: "Me alegra que te hayan dado el premio”.
  • - Descuento: "Realmente he hecho poco por merecerlo”.