Brigitte Champetier de Ribes / Textos

Rendición, reconciliación

Brigitte Champetier de Ribes, 14 de abril 2020

Rendición, reconciliación.
No puedo entender la vida sin estas dos palabras. No puedo vivir si no me rindo en cada momento a todo lo que no entiendo y me cuesta aceptar. Necesito reconciliarme con todo y con todos, a cada paso, a cada noticia.

Me rindo a mi enfado, a mi miedo, a mi culpa, a mis angustias.
Me reconcilio conmigo misma, soy como soy,  acojo todo ese dolor interno que viaja de generación en generación desde que la vida existe. Está en su orden planetario, el universo sigue expandiéndose, la humanidad también. El amor crece.

La vida sigue. De salto cuántico en salto cuántico. Imprevisible, salvo para algo mas grande.

Hoy es diferente de ayer.

Cada ahora es diferente.
Incluye todos los ayeres e incluye el ahora de cada uno.
El ahora es inmenso, ilimitado; todo pertenece al ahora, mi pena, tu miedo, su sonrisa, el sol, la guerra, el cosmos, todo y todos.
Hoy será el ayer de mañana, y ese nuevo presente será el fruto de nuestras elecciones de ayer.

¿Poderes ocultos? ¿Intenciones malévolas? ¿La humanidad está en peligro? ¿Manipulaciones secretas? Sí.
Todo esto está al servicio del Destino Colectivo.
Detrás de los poderes económicos ocultos hay otro poder oculto. Algo más grande, con su amor en acción.
La reconciliación individual es la palanca de la evolución de la humanidad.
La reconciliación crea, la reconciliación da a luz saltos cuánticos, la reconciliación sana.

Yo soy como soy, el otro es como es.
Me abro al otro, al que más me pesa, al que no entiendo. Él también tiene su lugar, tiene su misión, él también es necesario como es.
Juntos estamos al servicio de algo totalmente nuevo. Todos cabremos.

El amor crece y nos alcanza en la rendición que lleva a la reconciliación.