Instituto de Constelaciones Familiares / Brigitte Champetier de Ribes

La evaluación fenomenológica de la Capacidad Consteladora

La evaluación fenomenológica de la Capacidad Consteladora

El Instituto de Constelaciones Familiares Brigitte Champetier de Ribes propone este ejercicio en el marco del proceso de crecimiento del constelador.  Pues va a permitir a cada uno ver donde se encuentra con respecto a distintos aspectos importantes de las Nuevas Constelaciones.

No se trata de un permiso para ser constelador. Brigitte no tiene la capacidad de juzgar si uno puede ser constelador o no. Esta decisión, la de ser constelador, es una decisión intima entre la persona y su guía.

Se trata de una orientación. Nos mostrará el perfil que tenemos en un momento dado.

Los aspectos presentados en esta evaluación fenomenológica son varios y suelen variar. Pueden ser algunos de los siguientes: los padres, Bert Hellinger, las Nuevas Constelaciones, Algo más Grande, el asentimiento a todo, los órdenes del amor, los órdenes de la ayuda, el destino, los clientes, etc.

La metodología varía. Puede tener forma de constelación o forma de ejercicios sistémicos.

No existen requisitos para presentarse. El resultado de la prueba es independiente de con quién y de cuánto se haya formado. Hemos observado que lo más decisivo para aprobar la Capacidad Consteladora es el centramiento y rendición de la persona a la vida como es.

El taller de la evaluación fenomenológica de la Capacidad Consteladora se da en todas las formaciones y es uno de los módulos obligatorios en todas las formaciones.

La constelación de la evaluación de la capacidad se puede realizar en cualquier taller de Nuevas Constelaciones.

El Instituto propone esta constelación como un ejercicio de lucidez, humildad y precaución para con el cliente.

 

BERT HELLINGER

Todo el mundo está capacitado para constelar, pues las constelaciones están en manos de Algo Mayor.

Cuando se sabe algunas cosas sobre los órdenes del amor y qué hacer para que vuelvan a funcionar, se puede hacer mucho bien.”

A la pregunta de alguien que acaba de terminar los tres cursos de entrenamiento de la Hellinger Sciencia: “ y ahora ¿puedo organizar mis grupos de constelación?, ¿ya está? ¿Es suficiente?”

Bert Hellinger responde: “la vida no se detiene en el parto, ¿no?”

La prudencia

Me gustaría añadir algunas cosas relativas a las constelaciones. En efecto, se trata de un método muy sencillo. Tomamos a algunas personas, las colocamos y encontramos el orden. Es un instrumento muy potente que hay que utilizar con temor y temblor. ¡Qué fácil es equivocarse! Si por ejemplo uno no está en sintonía, no encuentra donde está la identificación o atribuye a alguien algo que no le pertenece, puede causar un daño terrible.

Para utilizar las constelaciones, es preciso tener un amplio campo de experiencia en terapia, de las fuerzas que actúan en el alma y saber cómo tratarlas. Es necesario ser prudente, muy prudente, con la mirada fija en los que necesitan ayuda.

Cuando estamos en situación de constelar y que uno mismo tiene miedo, estamos en la mejor disposición. Pues el miedo nos hace prudentes. Nos pone en sintonía.

Por el contrario, si lo hacemos como un juego, un juego de rol, un psicodrama, entonces sí que es peligroso. Es cuando no se respeta la profundidad de las fuerzas que actúan.

Me gustaría que lo tuvieseis en cuenta.

No tenemos derecho de constelar por curiosidad, para saber algo, ¿qué hay en mi familia? Sólo se puede y se debe utilizar las constelaciones con seriedad, cuando hay problemas que parecen insolubles.

Los niveles

La constelación actúa en distintos niveles. Alguien que conoce los órdenes del amor puede constelar los casos benignos.

Pero cuando se trata de vida y muerte, otra cosa está en juego. Existe una manera interna de proceder que hay que respetar: entramos en el centro, en el centro vacío. Cuanto más profundamente entramos en ese centro vacío, más naturales son los efectos hacia el exterior. No se les puede explicar. Pues, en el centro, estamos unidos a la mayoría de las cosas y estamos en sintonía con ellas.

El camino

El que hace este tipo de trabajo avanza en un camino. Podríamos hablar de un camino espiritual, si ese término no fuera muy grande. Conforme más avanzamos más obligaciones tenemos, estamos más obligados a mantener ciertos comportamientos, a tener ciertas tomas de consciencia, a la humildad, a la sangre fría, a la benevolencia. Así, maduramos con el trabajo. Y cuanto más maduramos, más bello es este trabajo."

Bert Hellinger
Wir gehen nach vorne, 2002
pp. 272-272