Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.

Revista independiente Hellinger

Revista Hellinger, Marzo 2006
Traducción de Patricia Sánchez

Editorial

¡Os deseo una cordial Bienvenida!

La primavera ha vuelto. Como niña

que sabe poesías es la tierra.

Sabe una infinidad...Por el esfuerzo

de este largo aprender recibe un premio.

Así es como Rilke saluda a la tierra que se despierta tras un largo invierno en los "Sonetos a Orfeo".

También nuestra alma sigue las estaciones y sin embargo, en lo más hondo, sigue idéntica en su esencia. Soporta el invierno, se alegra con la primavera, transpira el verano y cosecha en otoño.

Y no sólo nuestra alma, sino también la de aquellos con los que tenemos una relación profunda. Sin embargo, a veces para ellos es verano mientras que nosotros nos imaginamos estar todavía en invierno. O celebran la primavera mientras nosotros estamos ya recogiendo la cosecha. Y a la inversa. Pero cada estación conoce a las demás. Todas ellas forman parte de un mismo círculo, de un mismo movimiento que gira en torno a un centro común, completándose en nuestras relaciones. A la dificultad, se añade la esperanza, al calor el reposo, a la cosecha el reconocimiento, a la alegría la fiesta, tanto tiempo como duren.

Por lo tanto, los pensamientos e historias que contiene este número van a llevarnos a través del ciclo anual de nuestra alma y de nuestras relaciones.

Siguen relacionadas unas con otras hasta el final. Estimulan y dejan espacio. Pero en todas ellas, la tonalidad básica sigue siendo la alegría.

Cambia el mundo, se transforma,

como figurar de nubes,

todo lo realizado vuelve

al seno de lo antiguo.

Por encima del cambio y del movimiento,

Más vasto y más libre,

Dura todavía tu preludio,

Dios de la lira.

No se conocen las penas

Ni los sufrimientos se conocen,

Ni el amor se enseña,

Ni aquello que en la muerte nos separa

Nos es desvelado.

Sólo el canto por la tierra

Santifica y glorifica.

Así es como canta Rilke en uno de sus "Sonetos a Orfeo".

Así también es como canta a la Tierra en su poema sobre la Primavera.

Mi esposa Maria Sophie, yo mismo y todos nuestros colaboradores, deseamos que gocéis con la lectura de este número.

Vuestro siempre

Bert Hellinger