Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.

Semana Santa

Revista Hellinger, Junio 2008

Alejamiento

Gracias a nuestra consciencia, percibimos rápidamente cómo nos debemos comportar para poder seguir en la pertenencia. Por ejemplo, si nos dirigimos a nuestro padre, nos comportamos de otra forma que cuando nos dirigimos a nuestra madre y si nos dirigimos a nuestra madre, lo hacemos distintamente que con el padre. Con la ayuda de nuestra consciencia, adaptamos en un santiamén nuestro comportamiento de modo a permanecer en sintonía con cada uno de ellos. Si acaso nos desviamos de ello, los padres se extrañan: “¿Qué te pasa, pues?” dicen. Como consecuencia, nos sentimos con mala consciencia y modificamos nuestro modo de ser, con el propósito de volver a sentirnos aceptados.

La culpa, en este caso, es vivida como un alejamiento del amor y por lo tanto, como un miedo a perder la pertenencia, arraigado en esta culpa. Al revés, al percibirnos seguros de nuestra participación al grupo, nos sentimos bien e inocentes y tenemos buena consciencia. La inocencia aquí significa: “Sé que estoy en el amor.” En el fondo, es muy sencillo.

No obstante, como hemos podido ver en el ejemplo del padre y de la madre, la consciencia cambia constantemente, en función de la gente y de los grupos a los que queremos o debemos pertenecer. Es decir que en cada grupo, el alejamiento del amor es diferente. Y por lo tanto, en cada grupo, los problemas cambian. En cada grupo nuestro amor se debe orientar de otra manera.