Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.

Hombre y mujer

Revista Hellinger, Diciembre 2009

Hombre y mujer

La relación de pareja

Jornada abierta sobre la vida, en Viena, febrero 2009.

Para empezar, quiero decir algo acerca de los hombres y de las mujeres. Sophie, mi querida esposa, se ha ocupado del tema de manera intensiva, mirándolo de cerca.

En las constelaciones, cuando el hombre y la mujer se encuentran frente a frente, vemos con frecuencia lo siguiente: el hombre se dirige hacia la mujer con las manos abiertas, sin embargo la mujer mantiene las manos cruzadas detrás de la espalda. No se atreve a mover hacia él, a tocarle, a entregarse a él. Eso, lo podemos observar a menudo en este trabajo.

Después de una semana entera de trabajo de grupo en Sevilla, hemos colocado una vez más a un hombre en esta situación y a la mujer de la misma forma, ella habiendo ya anteriormente estado con las manos cruzadas en la espalda. Sophie pidió que esta mujer se imaginara detrás de ella innumerables generaciones de mujeres que hayan tenido que aguantar mucho, debido al desprecio de los hombres y a su rechazo.

Esta mujer se las imaginó detrás de ella, miles de ellas con un destino semejante, sintiéndose íntimamente unida a ellas. Con el recuerdo de estas mujeres, después de girarse para mirarles con amor, se dio la vuelta hacia su hombre. Sentía detrás de ella el amor de estas mujeres, que a su vez esperaban que, por fin, fuera armonioso entre hombre y mujer, con respeto y amor recíproco.

Meditación: el sufrimiento de muchas mujeres anteriores

Las mujeres aquí presentes pueden cerrar los ojos e imaginarse lo mismo. Los hombres también lo pueden hacer. Las mujeres miran a las mujeres de su familia y a muchas otras mujeres. Miran a su dolor y a todas ellas con respeto. Les dicen:” Os veo, veo vuestra grandeza. Soy una de vosotras”. Les miran a los ojos y ven cómo sus rostros se iluminan. ¡Al fin, alguien está para verles!

Luego, os giráis, os apoyáis de espalda sobre ellas, estiráis los brazos hacia atrás y os dejáis coger de las manos por ellas. Y ahora, se instala un movimiento hacia delante, lleno de fuerza y de amor, hacia vuestra pareja.

La doble transferencia

Lo que también juega un papel es algo que quiero explicar. Se trata de la doble transferencia.

Me encontraba una vez con Jirina Prekop en un seminario que ella llevaba. Nos mostró entonces la adhesión en la pareja.

Había una pareja tendida por el suelo y se tenían que abrazar. En ese momento, el rostro de la mujer se transformó por completo. Le dije a Jirina:”Mira bien esta cara”. Era el rostro de una mujer anciana. Luego le dije a la mujer que “congelara” esa expresión del rostro, para poder sentir a quién pertenecía. Ella contestó que esa expresión era la de su abuela.

Le pregunté: ¿qué pasó con la abuela?

La abuela y su marido poseían un restaurante y aconteció que a veces el abuelo la arrastraba por el pelo a través de la sala del restaurante.

¿Os podéis imaginar la rabia de esta mujer? Pero no lo mostró. Eso es un problema sin resolver.

Podríamos incluso decir que actúa como un karma, porque ya no hay solución, porque ya no hay amor entre ella y su marido. Se habría resuelto en el caso de que hubiesen vuelto a encontrar el amor.

Por el hecho de no tener solución, se desplaza algo de la abuela a la nieta, es decir que la nieta se hace cargo por la abuela de la rabia reprimida. Eso es una transferencia de sujeto, de la abuela a la nieta.

Ahora, la nieta está con la rabia. ¿Qué hace con esa rabia? Tiene que mostrarla a alguien, la tiene que fijar en alguien. Para ser exacto, tiene que dirigirla hacia el hombre. Pero ¿hacia qué hombre ahora? No al abuelo sino al marido. Esa es la transferencia de objeto. El marido inocente debe soportar algo por lo que no tiene la culpa.

La doble transferencia en las parejas hoy en día

Mientras contemplaba todo esto durante la meditación con las mujeres, de pronto me percaté de que esta doble transferencia existe en muchas parejas de hoy en día.

Muchas confrontaciones que podemos observar entre hombres y mujeres ganan en fuerza explosiva debido a que muchas mujeres, por tener ahora más poder y más oportunidades, se aprovechan con ello de los hombres. ¿En detrimento de quién? Pues de ellas también. Reproducen repetidamente el destino de las mujeres anteriores. Entonces, lo de antes, exento de amor, persiste sin resolverse ahora, igualmente sin resolverse para hombres y mujeres, incluyendo a los hijos.

Meditación: Ver a su pareja de otro modo

Cerrad otra vez los ojos. Miramos ahora a nuestra relación de pareja. Los hombres miran a su mujer y las mujeres a su hombre. Miramos lo que ocurre en la relación entre ese hombre y esa mujer. Vemos la frecuencia con la que surgen los conflictos, por los que ambos se lastiman, de dónde provienen, ya que no tienen que ver con su situación inmediata.

De repente no se atraen más. Ni la mujer siente atracción por el hombre ni el hombre por la mujer. De pronto, la mujer pierde al hombre de vista y el hombre pierde a la mujer de vista. Ambos se hacen daño, miramos por qué.

Con el conocimiento del posible trasfondo de estos conflictos, la mujer llega a liberarse del destino de muchas mujeres anteriores a ella, permitiendo que lo que las ha hecho sufrir pueda más adelante llevar a otras muchas mujeres hacia algo bueno.

Cuando el hombre ve que la mujer no le entiende, mira más allá de ella hacia las numerosas mujeres anteriores, con respeto. Les dice: Soy distinto. Os respeto y respeto a mi mujer tanto como a vosotras.

La mujer también mira al hombre y le dice: Eres distinto. Ahora veo tus ojos, tu rostro y tu amor.

Entonces, las mujeres dicen interiormente a sus hombres y los hombres a sus mujeres:

Me alegro por ti.

Con esta quietud, desde ya nos adentramos a nuestra muerte. Silenciosamente, en toda quietud. Esta quietud permanece.