Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.

Temas de actualidad

La energía es algo más

Por Horst Benesch

Conocimientos de un nuevo paradigma terapéutico.

Con la EFT-digitopuntura congolpecitos (Emotional Freedom Techniques TM)-nuestra visión materialista del mundo se ve desafiada: ¿Será posible que el merohecho de golpearalgunos puntos del cuerpo con los dedos en combinación con mensajes mentales pueda aliviar y hasta solucionar muchos problemas físicos y anímicos así como emocionales de toda índole – y esto en el plazo de pocos minutos?

¡En efecto, así es!

Todo el que hace uso de estas técnicas energéticas experimenta muy pronto lo siguiente, enelplanoenergético:

1-el cambio se hace más fácil: para cualquier problema existe una causa original – un disturbio del sistema energético del cuerpo, un bloqueo en el fluir de la energía -, que con un solo método puede ser enfrentado. Los resultados positivos se hacen sentir casi siempre de inmediato. Incluso “enfermedades” de muchos años y cuadros de síntomas contra los cuales se topan la medicina convencional y las terapias, responden a los “golpecitos” de manera positiva. Lo que se suelta es la enfermedadenquistada, lo que queda es el movimiento, la salud.

2-lo impensable se hace posible: con “golpearmentalmente” (me imagino solamente que doy golpecitos en los puntos) o conun“golpear de sustitución” (percuto sobre mis puntos para el problema de otra persona- incluso alejada en el espacio), contactamos a flor de piel con otros “espectros de realidad”, como el efecto de la energía sobre los procesos vitales en nosotros y en los demás, el efecto de la energía dirigida a lo lejos, a veces a grandes distancias, la experiencia de la interconexión en el “océano energético” que lo penetra todo y lo relaciona todo como en una red. Lo que se suelta es la limitación de la separación; lo que queda es la infinidad de los posibles en la conexión.

3-descubrir su potencial sanadory provocar “pequeños milagros” es posible para cada individuo. Lo que se suelta es la creencia en nuestra impotencia; lo que queda es la experiencia de la posibilidad.

4-queafin de cuentas, todo es energía e información: cuando dejamos atrás la limitadora y separativa concepción materialista, nos aproximamos a nuestra verdadera naturaleza – un ser energético multidimensional, animado por una información de calidad espiritual, hundido en un potencial infinito. La EFT- acupresura a golpecitos sirve como indicador de gran valor en este camino de conocimiento. Lo que se suelta es la materia (así como la percibimos); lo que queda es más.

Dimensiones del amor

Conferencia en BsAs el 7.7.2006 después de un concierto con ocasión del 80.aniversario de cumpleaños de B. Hellinger.

Estoy conmovido. ¡Qué sorpresa! Me habéis dado una gran alegría y os agradezco de todo corazón. Un agradecimiento también a los músicos, que han tocadodemaravilla.

Esto era para celebrar mi 80 aniversario. ¿A quién recuerdo en particular, en mi día de cumpleaños? A mi madre y a mi padre, desde luego. Me he imaginado que escuchaban y se alegraban conmigo.

Sí y es así como empieza el amor, con los padres.

El amor entre hombre y mujer

Cuando se habla de las dimensiones del amor, de hecho ¿de qué se trata?

El amor se extiende desde lo cercano hacia una amplitud infinita.

Abarca más y más y absorbe cada vezmás.

El amor es una experiencia divina. ¿Dónde se revela Dios lo más claramente? ¿Dónde se da a ver de la manera más hermosa? En el amor. Primero, en el amor dentro de la pareja. Olvidamos a veces que nuestra más hermosa experiencia de Dios es el amor entre un hombre y una mujer. Porque este amor es la revelación de un amor creador que opera detrás de todo lo que es. ¿Dónde actúa este amor más generosamente que en la transmisión de la vida y en el amor que la guía?

En Buenos Aires salgo a veces a dar una vuelta con un amigo. Una vez, delante de nosotros iba una madre con dos niños en brazos. Le comenté a mi amigo: ahí anda otra hermosa revelación de Dios. Me alegro por esta maravilla y por el amor que ante nosotros se manifiesta.

En el primer curso que ofrecí aquí, hablé del amor del espíritu y de su movimiento. Pasa a veces que estamos tentados de considerar el amor del espíritu y lo espiritual en oposición al amor entre hombre y mujer y al amor de los padres hacia sus hijos.

Observemos a una madre, tal vez desde fuera para empezar, es decir,no a nuestra madre sino a las madres que tal vez cruzamos al pasear. Lo hago a menudo y siempre con asombro. ¿Qué fluye de la madre al hijo, continuamente? La madre está siempre entregada a su hijo. ¿Existe acaso una mayor intimidad, una mayor disponibilidad de todas las fuerzas y todos los pensamientos a disposición? Aquí se hace evidente la presencia del espíritu en su mayor refulgencia. Cuando hablo ahora de las dimensiones del amor, pues todas están relacionadas entre si y ninguna es superior a otra. ¿O sí?

El primer amor, entre hombre y mujer y de padres a hijos, es el más grande. Y más espiritual. Nos exige el máximo. Nos brinda la más profunda felicidad, la más densa experiencia de vida y a la vez nos pide lo último.

El amor entre generaciones

Me trasladaré ahora a otro nivel y de ahí al primero nuevamente.

El primer amor, entre hombre y mujer y entre padres e hijos se vive en la piel, de cuerpo a cuerpo. En este sentido, es el amor más íntimo.

Pero una pareja no puede permanecer en contacto estrecho. No hay pareja que lo aguante. Después de un tiempo cada uno siente la necesidad de tomar distancia. Entonces ambos miran hacia algo mayor, más allá por encima del otro. Por ejemplo, a sus padres y a sus antepasados y a todo lo que ocurrió en su familia. Ven detrás del otro a muchos que le bendicen, en los cuales puede apoyarse y encontrar seguridad. Vinculado a ellos, su amor se hace más fuerte y más profundo, se vuelve capaz para más y dispuesto a más. El otro también mira por encima de su pareja y más allá. Ve lo mismo. Y de repente cada uno mira al otro con ojos nuevos y se ve unido al otro por algo mayor.

Luego se apartan un poco.Algo ha cambiado. Se saben llevados por aquello que les sobrepasa. Al abrazarse nuevamente, están abrazados también por aquello. Entonces la relación de pareja se vuelve para ellos más que una simple relación entre este hombre y esta mujer. En su relación se juntan dos familias grandes con sus destinos grandes.

Aquí percibimos la diferencia. En un principio, estamos solos. Luego se paran tras nosotros los padres y sus padres.Tres generaciones. Y no obstante, ¡cuán poco es lo que entendemos del Conjunto!

Pues bien, imaginemos que detrás de ellos están muchas más generaciones, todas al servicio de la vida. Todas han contribuido de alguna forma en lo que nos toca ahora y que nos beneficia. Esto nos hace pequeños. Al cabo de todas estas generaciones no somos más que un eslabón en una interminable cadena que se extiende al infinito, tanto en el pasado como hacia el futuro.

Sentimos lo que esto mueve en nosotros. Nos da un sitio entre muchas otras generaciones. Por tanto, gran parte de lo que nos preocupa o nos angustia se vuelve pequeño. A lo largo de esta infinita sucesión de vidas, lo nuestro es importante pero no deja de ser más que un sólo elemento entre muchos otros.

Al contemplar luego a nuestra pareja y descubrir en ella algo que nos cae mal y que tal vez a él también le pesa, nos preguntamos: ¿Es tan importante? ¿O conseguimos simplemente decir “sí” al otro, tal como es, exactamente como es? ¿Y conseguimos decir “sí” a su familia, tal como es? Si lo conseguimos, muy pronto nos sentimos apaciguados.

¿Qué acabo de hacer? Nos he llevado a una dimensión mayor, a una extensa dimensión del amor.

Lo principal

¿Qué es lo que se opone con frecuencia a nuestro amor?

Os daré algo para reflexionar, algo que nos permitirá entrar en razón.

¿Qué es más importante: tener padres o qué padres tenemos? ¿Tener hijos o qué hijos tenemos? Y también, ¿tener pareja o qué pareja tenemos? ¿Qué es más importante: que pertenezcamos a una familia o bien a qué familia pertenecemos, a qué país pertenecemos, a qué religión pertenecemos?

Pues bien, lo principal es pertenecer. Es lo que importa.

Estas reflexiones nos facilitan todo. Nos desprendemos de las ilusiones que tenemos acerca de lo que tendría que ser y como tendría que ser. Lo principal es que sea.

El amor maduro

A veces observo a los enamorados por la calle y pienso: ¿Qué es lo que hay entre los dos? Muchos pensarán:vamos, se acuestan juntos, claro. Por supuesto que lo hacen, es de esperar. ¿Pero eso es todo? ¿Busca el hombre a la mujer para acostarse con ella? ¿Es esto suficiente? ¿Necesita el hombre a la mujer para juntarse con ella de esta forma y al revés, ella con él? ¿Es suficiente esto para comprender lo que pasa entre un hombre y una mujer? Me gustaría ampliar esteencuadre.

Un hombre es incompleto y en todos los aspectos. Y la mujer es incompleta, en todos los aspectos. Cuando un hombre encuentra a una mujer, se vuelve entero. Y cuando una mujer encuentra a un hombre, se vuelve entera. Se trata pues de un estado de totalidad para el cual el hombre necesita a la mujer y la mujer al hombre y eso mucho más allá de la relación sexual, aunque ésta sea importante y hermosa para la relación.

El hombre precisa estar con una mujer y la mujer con un hombre. Quieren estar juntos porque se necesitan mutuamente para ser completos.

Al mirar con este enfoque a los enamorados, vemos más lejos, vemos algo grande. Recordamos a nuestra propia pareja, o a nuestras parejas si hubo varias. Vemos lo enriquecedor que fueron y como hemos llegado a la madurez gracias a ellas. Podemos incluso llevar a nuestra pareja actual la experiencia adquirida. Y la miramos desde el punto de vista de esta madurez, de esta totalidad.

Historias de totalidad

En la mitología griega existe la historia de un dios que cortó en dos el Hombre primordial. Una mitad se hizo hombre y la otra mitad se hizo mujer. Les toca a cada mitad volver a encontrarse para completarse. Esta historia demuestra hasta que punto una parte busca la otra y la necesita para llegar a ser completa.

Os ofrezco otra historia más. En la Biblia está escrito: Dios creó el Hombre en su imagen, Dios lo creó hombre y mujer. ¿Es eso una imagen o son dos imágenes? ¿Tiene Dios sólo un rostro o acaso tiene dos? ¿Él crea el hombre según un rostro y la mujer según el otro? ¿O es una sola imagen en la cual ellos dos vuelven a juntarse como una unidad?

Lo que acabo de decir no es muy lógico. Son los movimientos interiores que producen estas imágenes, de modo que logremos, con su ayuda, considerar las relaciones entre hombre y mujer en su grandeza y que, al observarlas, podamos percibir de otra forma el amor interior en la pareja: más grande, más allá del yo y del tú- la actualización de un evento cósmico.

Sin errores quedamos limitados. Sin errores quedamos pobres. Sin errores nos falta el amor que nos acerca al que sí, comete errores. Sin errores, no nos puede amar el otro – ni siquiera Dios.