Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.

Lo que ayuda

La frase revelada
Relato de Günter Schricker

Mónica, 28 años, atendió una sesión individual. Es una mujer exitosa en su profesión y las cosas les van bien en la vida. Pero después de que su novio le hiciera una propuesta de matrimonio, surgió nuevamente un aspecto difícil de su existencia: “No conozco a mi padre. Él tuvo unos diez a doce hijos con cinco-seis mujeres y fue condenado como estafador de bodas”.

Le ruego que no hable más, mirándola atentamente y por encima de ella, más allá. Esperamos un momento en silencio. Entonces, me oigo decir la frase: “Tu padre ha servido la vida”. Por supuesto, ella intenta argumentar con “…pero, pero…” sin embargo la interrumpo: “Cuando te veo sentada frente a mí, no puedo decir más que esto: tu padre ha servido la vida. No me convencerás de lo contrario”.

Sigue un silencio tranquilo. “¿tal vez le tendría que buscar aún una vez?” me pregunta con mirada interrogadora. “¿Por qué no?” le contesto, “si quieres conocer a tu padre, le tienes que buscar”. “Conozco su nombre y sé que vive en la región de la Ruhr” dice reflexivamente. Luego se despide de mí, indecisa y pensativa pero serena y con un brillo en los ojos.

Bien sé que una frase así puede ser interpretada de varias maneras. El que está dispuesto a la crítica podría atribuir falsamente al terapeuta la afirmación que un estafador de bodas es uno “que sirve la vida”. Nunca he pretendido esto. La frase está claramente destinada a Mónica y a su padre. Me fue revelada en la intensidad de un encuentro en mi consultorio. Habitualmente olvido estas frases de inmediato. Una vez dichas, empiezan a actuar -cuando todo va bien- en el corazón de la clienta y quizá también en el de su padre.

Al cabo de un año y poco, me llegó una carta junto con una participación de enlace:

“Su increíble frase acerca de mi padre no me ha soltado más. Muy progresivamente sentí cómo fue perdiendo terreno la identificación con mis “orígenes infelices”. Sé ahora que la frase es apropiada, desde que pude localizar y encontrar, tras una difícil búsqueda, a mi padre. Después de unos saludos formales le dije simplemente “Papá” y de pronto, le subieron las lágrimas a los ojos. Me cogió de la mano:” Mónica, mi hija”.

Nunca olvidaré este instante.

Los secretos

Quiero decir algo en general acerca de los secretos. Existe en la psicoterapia la tendencia investigadora. Algunas personas escarban y quieren traer a la luz los secretos. Piensan, al hacerlo, que se puede solucionar algo. Hay padres que indagan en lo de los hijos, para sacar a la luz un secreto. Cuando lo consiguen, el amor se hace trizas. Y hay parejas que quieren conocer a toda costa los secretos del otro. Cuando el otro los dice, se acaba la relación.

En la psicoterapia, cuando el secreto se desvela se termina la psicoterapia, con los niños cuando el secreto se desvela se acaba el amor, con las parejas cuando el secreto se desvela se termina el amor. Es parte del amor el respeto ante los secretos de la otra persona. Al ser esta actitud recíproca, cuando ambas partes están seguras de que así es, está todo bien.

Hay niños también que quieren investigar en los secretos de sus padres. “¿Qué habéis hecho durante el tercer Reich?” por ejemplo. Entonces ya se acabó. La mera investigación ya termina con elvínculo conlos padres.

Quiero añadir algo con respecto a los secretos. Acabo de hablar de los secretos personales. Pero existen también los secretos de familia, que tienen que llegar a conocerse. Lo observamos aquí, en nuestro trabajo. Si no fuera el caso, lo hemos visto ya, los clientes se encontrarían perdidos. Los secretos que se deben conocer son los niños, los niños abandonados por ejemplo. Esto tiene un efecto muy malo en la familia, hasta que se sabe. En el tercer Reich hubo niños que fueron entregados para la eutanasia y luego eliminados. Esto tiene efectos sobre muchas generaciones. Es imprescindible conocer esto, tales eventos deben llegar al conocimiento. Asimismo los eventos que pertenecen a la vida pública deben darse aconocery ciertos crímenes igualmente. Las víctimas a las que uno no mira deben salir a la luz.

Uno se da cuenta por los efectos si algo debe exponerse o no. Debe exponerse si alguien está identificado con un excluido. Aquí es evidente que tiene que salir a la luz, de lo contrario no se le puede ayudar.

Para resumir, es importante diferenciarqué tipo desecretoes.

Asentir al destino

Muchos de los que constelan familias tienen el deseo secreto de liberar a alguien de una intrincación. ¿Cómo le va al cliente después, mejor o peor? ¿Tiene más o menos fuerza? El joven que dijo aquí:” por ti lo hago todo, al precio de mi propia vida” tenía una fuerza tremenda. Al asentir a su propio destino y a su intrincación tenía fuerza.

El destino que contemplamos y al que asentimos se deja a veces ablandar. Eso es algo curioso. ¿Habéis ya hecho esta experiencia? De repente algo se da la vuelta, pero solamente en la aceptación. Si nos queremos deshacer de ello, se nos opone.

Esto vale también cuando queremos ayudar a alguien. Al asentir al destino tal y como es, él se pone de nuestro lado. Nos colocamos entonces detrás de él y dejamos que actúe.

Finalmente nos tranquilizamos frente a todo y conseguimos dejar que las cosas se encaminen a su manera. De pronto se encaja algo, sólo porque lo dejamos libre. El que se yergue en contra del flujo de vida, es desgarrado.

Esquizofrenia

Rev. Hellinger diciembre 2006

En “ayuda”

En la esquizofrenia,la familia es esquizofrénica. Un miembro se hace cargo por los demás de la dinámica esquizofrénica de toda la familia. Por esa razón miramos con amor al que lo hace. Pero no sirve ayudarle. Hay que ayudaratodo el sistema.

Todos se encuentran presosdela misma dinámica. Porque detrás de una esquizofrenia y frecuentemente detrás del autismo, encontramos muy a menudo, si no siempre, que alguien en la familia fue asesinado por otrodela misma familia. Dentro de la familia están un asesino y una víctima, a veces muchas generaciones atrás. Ambos, el asesino y la víctima, se encuentran excluidos. Su presencia asusta, pero necesitan ser representados por alguien. Todos los excluidos son representados por alguien. Entonces una persona representa a ambos, al asesino y a la víctima. Y se vuelve esquizofrénica. Cuando no se hace cargo uno, pues lo hará el siguiente. Alguien tiene que hacerse cargo.

Sin errores quedamos limitados. Sin errores quedamos pobres. Sin errores nos falta el amor que nos acerca al que sí, comete errores. Sin errores, no nos puede amar el otro – ni siquiera Dios.