Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.

Hombre y mujer

La certeza

¿Lo sabré con toda seguridad?” Esta es la pregunta que el enamorado plantea a su pareja, aunque a veces ni lo puede asegurar de él mismo en relación a sus sentimientos hacia el otro.

Tener certezas nos es una necesidad profunda. Sin certeza tememos perdernos. De ahí que un niño precisa de certeza con respecto a sus padres. Sin ella, le cabe difícil sentirse seguro. Si bien en una pareja existe esta necesidad de certeza, es principalmente porque ha faltado en la infancia. Sin embargo, exigir de la pareja la certeza de seguridad como la del niño frente a sus padres es para la pareja imposible ya que ello supone que el uno espera del otro algo que los encadena en vez de unirlos.

¿Qué puedo hacer entonces con mi necesidad de certeza?

Es suficiente que los dos en la pareja experimenten certeza en el momento del amor, en el instante presente del amor. Con lo cual esta necesidad de certeza no conseguirá intrometerse en ello, su característica siendo que se arraiga en el futuro. En el presente del amor, me siento seguro del asentimiento del otro y del mío propio. En cuanto se inmiscuye la necesidad de certeza en el amor presente, el amor sufre y con él la certeza también. En la unión del hombre y de la mujer, la única certeza que importa es la del amor en el momento presente. ¿Podemos también estar seguros de Dios? En el presente, sí.

Sin errores quedamos limitados. Sin errores quedamos pobres. Sin errores nos falta el amor que nos acerca al que sí, comete errores. Sin errores, no nos puede amar el otro – ni siquiera Dios.