Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.

Meditación: la fuerza desde donde todo me es regalado

Scuola Hellinger (Bolzano, Italia), 23 de marzo de 2006.

¿Cuán a menudo decimos “mi padre”, “mi madre”, “mis padres”, “mi pareja”, “mis hijos”, “mi enfermedad”, “mi salud”, o, “mi culpa”?
Pero, ¿me pertenece mi padre?
¿Me pertenece mi madre?
¿Me pertenece mi pareja?
¿Me pertenecen mis hijos?
¿Me pertenece mi enfermedad?
¿Me pertenece mi salud?
¿Me pertenece mi culpa?
¿Me pertenece mi destino?
¿O más bien proceden de otro lugar?

¿Me son regalados?
¿O me toman a su servicio?

Ahora nos disponemos a introducirnos en otro movimiento…
Presento a mi madre a la fuerza que me la trajo.
A la fuerza con la que me trajo también mi madre a la vida.
Y la presento a esta fuerza.
Y la libero de mis necesidades, de mis peticiones.
Tomo de ella lo que me da, y la dejo libre.
Así puede ir hacia esa fuerza, la fuerza de donde procede, y de donde me ha sido dada.

Lo mismo hago con mi padre.
Se lo presento a esta fuerza, tomando todo lo que me ha sido regalado de él, todo lo que me llegó a través de él.
Y le devuelvo todo lo que le demando, liberándole de todos mis requerimientos.
Le devuelvo a esta fuerza más grande.
Y siento el efecto.
En mí y en él.

¿Qué le ha sucedido al amor después de ello?
¿Cuán diferente es ahora?

Llevo a cabo lo mismo con mi pareja.
Y con todas las parejas que he tenido.

Se las presento. Las presento a esta fuerza.
Me fueron regaladas.
De otro lugar.
Y las tomo como un regalo.
A ellas y a todo lo que me fue dado con ellas.
Y se las presento.

También con mis hijos.
Me fueron regalados desde otro lugar.
Ahora los tomo como un regalo.
Y asiento a todo lo que me llegó con ellos, a través de ellos.

Y me entrego a una fuerza que puede más que yo, que quiere más que yo.

¿Cuán diferente es ahora el amor?¿Cómo es ahora?
Desde mí hacia él, y desde él hacia mí…

Lo mismo hago con mi enfermedad y con mi destino,
que me llegaron quizás como un regalo...

Y me presento ante ellos, ante mi enfermedad y mi destino. Vienen de otro lugar.
Y les presento a la fuerza que lo guía todo, con amor.

Y hago lo mismo con mi salud.
No es mi salud.
Me ha sido regalada.
La presento de nuevo a la fuerza de donde proviene, sin solicitarle nada.
De modo que siento cómo mi salud se libera de mí, y yo me libero de ella.
Y algo más grande se manifiesta ahora, de repente:
algo diferente a la salud y a la enfermedad.

Y ahora me presento a mí mismo, tal y como soy,
ahora en conexión con algo más grande.

Desde esa conexión, incluida en algo más grande,
espero la señal que me permita regresar a mí mismo de nuevo.