Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.

Preguntas y respuestas

Las constelaciones familiares mediales V
mayo 2013

Hombre: Una pregunta sobre cómo se pueden poner los representantes a través de lo que vivencian.

Hellinger: los representantes son llevados a otra dimensión. Una dimensión que se encontraba cerrada para ellos hasta ahora. Son llevados por una conciencia expandida. Pero muchas veces también se torna pesado. Aún así lo veo siempre como un beneficio.

Y hay algo más que considerar. No es casualidad que les toque a ellos. De ahí que están sorprendidos de cómo son llevados. Pero es que también es algo que les atañe a ellos. Y muchas veces también pregunto: ¿Quién quiere? Y las personas levantan la mano. Al escogerlos también estoy en conexión con ellos. Y ellos con lo que se está desarrollando.

Fue una pregunta importante.

Otro hombre toma asiento al lado de Hellinger.

Hombre: Durante la meditación donde caminamos ante lo oscuro, yo sentí como una retirada de todos esos karmas que existen y de las dualidades en las que nos encontramos. Pero ante eso yo me sentí como neutral. ¿Esa sensación de ser neutral es la vivencia correcta cuando nos enfrentamos a la oscuridad del vacío?

Hellinger: Realmente uno se siente neutral. Porque uno se encuentra más allá de las emociones. Y uno se siente amplio.

Hombre: Mi visión se amplió.

Hellinger: Esa es la amplitud. Pero de ahí regresamos. Regresamos diferentes. Gracias.

Otra pregunta

Mujer: Si bien tenía el deseo de ayudar, como que no estaba preparada, no podía hacerlo. Si me pedían ayuda yo no la daba. Porque si les ayudo, no estoy en el lugar correcto. Sería como interferir en su destino. Y por otro lado, si es que tengo este conocimiento, si se lo tengo que dar a la persona. Lo que he comprendido, lo que toca es en este instante.

Hellinger: Yo sólo escuché. Y eso es suficiente.

Otra pregunta

Hombre: Vimos lo importante que son para los niños el papá y la mamá. Mi pregunta es, ¿Cómo está esto en relación con las grandes migraciones que hubo, con los desalojos y con las grandes inmigraciones.

Hellinger: Es una pregunta importante. También cómo nos comportamos. ¿Qué actitud tomamos ante las guerras. Por ejemplo, la última guerra. Esto lo voy a cambiar un poco. Y si quieres, arreglas algo, pero no ahora.

Todas las víctimas se integran y caminan a su vez. Y tengo la imagen de que no se encuentran detrás de nosotros. Nosotros somos los que les seguimos. Son movimientos increíbles, pero el individuo es llevado e integrado a ese movimiento grande para lograr realizar su totalidad. Claro que no contesté a tu pregunta. ¿Quién puede contestar a una pregunta semejante?

Y eso da cierta libertad. Este contexto vale también, no hay nada bueno ni nada malo. Pero hay algo poderoso.

Otra pregunta

Mujer: En México trabajo con seguridad y policías. Y en muchos de ellos observo un movimiento no hacia la muerte sino hacia los excluidos.

Hay otras fuerzas, ¿y cómo se manejarían?

Cuando ellos me hablan y cierran los ojos ellos perciben y yo percibo una energía oscura.

Hellinger: Junto a la policía por un lado me siento seguro, por el otro lado siento miedo. Y los admiro. Los admiro. Pero a la policía muchas veces les falta nuestro reconocimiento. Tal vez porque tenemos miedo. Cuando yo los veo respiro aliviado. Para mí son héroes. No héroes admirados, tampoco hay que estar orgullosos de lo que hacen, pero yo los amo. Con respeto. Tienes una bella tarea. Y yo me coloco detrás de ti. ¿Ok?

Mujer: Gracias.

Otra pregunta

Hombre: Suponiendo que conocemos todas nuestras debilidades y nuestras fortalezas, ¿cómo hacemos para vivir por encima de nuestras debilidades y fortalezas?

Hellinger: Me surge un aforismo. Sin nuestras deficiencias nos hacemos inhumanos. Con nuestras deficiencias nos hacemos amables para otros. Yo integro, llevo conmigo esas deficiencias, además las sigo. Me dejo llevar por las mismas. Detrás de ellas me encuentro seguro. Ante todo tengo la seguridad de que voy a ser amado. Ok.

Hellinger: Seguimos con una constelación. ¿Quién quiere?

Se acerca un hombre.

Hellinger: me surge una frase. No para él. Una frase general: Suficiente es más.

¿De qué se trata?

Hombre: Se trata de mi casamiento, de mi boda. Muchas veces siento que me quiero ir.

Hellinger: ¿Estás casado?

Hombre: Sí.

Hellinger: ¿Cuántos años?

Hombre: Siete años.

Hellinger: ¿Tiene hijos?

Hombre: Sí.

Hellinger: ¿Cuántos?

Hombre: Un hijo.

Hellinger: ¿Hombre o mujer?

Hombre: Un varón. Bueno ¿y ahora qué hago? Un hombre.

Te ubicas. Tú eres su hijo. Una mujer. Te ubicas ahí.

La mujer llora. Hellinger dice al hombre: Ahora te integras y te colocas frente a ella.

Hellinger saca otro representante: Colócate ahí.

El padre va con el hijo, la mujer se queda mirando al otro hombre.

Hellinger: Gracias. Cierra los ojos y dile a tu hijo: Te soy padre y madre. ¿Está bien así?

Hombre: Gracias.

Hellinger: Un padre es más que un hombre.

Cierren los ojos.

Miramos a nuestra relación de pareja y a nuestros hijos. ¿Con quién se encuentran seguros nuestros hijos? ¿Con la madre o el padre? ¿Con quién pueden sobrevivir? Ok. Está bien.

El ausente

Ahora quiero hacer una meditación con ustedes.

Nos dirigimos a nuestra relación de pareja, a lo lejos.

Y ahora cierren los ojos. Miramos a lo lejos y aguardamos aquello que falta. La persona que falta con nosotros y con nuestra pareja. Y a veces es un gemelo. Otra criatura de la familia, por ejemplo, un aborto, o una pareja anterior del padre o de la madre. Sea lo que fuere está como si alguien se levantara de su tumba y de pronto se muestre. Y así es como esperamos. Hasta que algo se pone en movimiento y encuentra su camino de regreso a casa.

De esta manera miramos a nuestra pareja, ¿de qué personas que se mantienen ocultas o que son un secreto está rodeada? Rodean a mi pareja como una cinta, como el halo de un santo. Ahora se ilumina la pareja y brilla de otra forma y también nosotros brillamos de otra manera. Y de este modo le miramos a los ojos a nuestra pareja. A sus ojos iluminados.

Eso es monogamia. Dos muchos se convierten en uno. Entonces podemos tratar de forma mucho más relajada nuestra relación de pareja y ver a nuestra pareja.

Quisiera continuar con este tema: relaciones de pareja. Tal vez con una relación de pareja en quiebra. Entonces esperemos que se acerquen los santos. La gloria de los santos. ¿Qué pareja está presente que quiera trabajar?

Una pareja se acerca.

Hellinger: ¿Qué número de relaciones?

Hombre: Es la tercera.

Hellinger: ¿Hijos de las relaciones?

Hombre: Sólo de ésta. Dos hijos, 5 y 8 años.

Hellinger: Entonces necesito a tres mujeres. Tú escógelas.

Busquen su lugar, sientan dónde ubicarse. Y yo ahora escojo un hombre para él. ¿Quién quiere?

La primera mujer mira al hombre, se ubican uno al lado del otro. La segunda mujer mira a un muerto y la tercera a la primera mujer y al hombre.

Hellinger: Dos representantes para los hijos. Busquen su lugar.

Uno de los hijos mira a la tercera mujer y el otro a la segunda. La segunda abraza a uno de los hijos.

Hellinger: ¿Ella tuvo una relación anterior?

Hombre: Sí.

Hellinger: ¿A quién representa el hijo? A la pareja anterior. Y esa es un hijo abortado.

Al lado de la misma mujer se arrodilla una mujer, una nueva representante.

Hellinger: Así se ve como si no tuvieras hijos. No tienes nada que decir. Uno aquí, otro para allá. Ahora los tomas a todos y los llevas a tu aura. Todos.

La segunda mujer se incorpora del suelo y se acerca al representante del hombre. Luego se aleja de él y se pone al lado de la primera mujer.

Hellinger dice a la representante de la mujer actual: Tú haces lo mismo. Llevas tus relaciones anteriores a tu aura y las integras.

La mujer abraza al otro hijo. Se incorpora otra persona para representar a una muerta.

Hellinger: agradezco a los representantes. Ahora se derrumbaron algunas imágenes ideales acerca de la relación de pareja. La relación de pareja con éxito siempre es una poligamia, es un cosmos, la relación con muchas personas.

Cierren los ojos.

Nos dirigimos a nuestra aura y al aura de nuestra pareja. Primero la nuestra y de ahí nos conectamos con su aura. Ambas auras se encuentran. ¿Cómo se sienten con esto? ¿Más ligeros? ¿Más redondeados? ¿Más llenos?

Al lado de Hellinger se sienta un hombre.

Hellinger: Una frase que no entiendo. La frase es: Acabó. Al fin acabó.

¿De qué se trata en detalle?

Hombre: La pregunta de base fue si la pareja con la que estoy tiene un lugar junto a mis dos hijos.

Hellinger: Una segunda mujer jamás tiene un lugar junto a hijos previos. Los niños jamás la podrán aceptar. Siempre se dirigen contra ella. Y entonces la pregunta es ¿Cuál es aquí la solución?

Ella les dice a tus hijos: solo soy la mujer de vuestro padre. Pertenecéis a vuestro padre y a vuestra madre.

Por lo mismo tampoco se tiene que preocupar por ellos. Entonces los hijos saben que con esta mujer están seguros.