Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.

Alemania, noviembre de 2011

Final del Intensivo

Respetar el nivel de cada uno

Ayer se trató una vez más la relación entre hombre y mujer. Ahí experimentamos si asentíamos a nuestra pareja. Y la pareja tiene muchos niveles. Un nivel superficial, un nivel en el que se construye nuestra relación, y luego un nivel muy profundo que se halla en el trasfondo. 

Primero está su familia. Y solo podemos tomar a la pareja junto con su familia, ante todo con su madre y padre tal y como son y con su historia personal; con todo lo que en esta historia le llevó hacia delante y con todo lo que tiene que cargar también, y además con sus consecuencias. Pero eso tampoco es todo. 

En Constelaciones Familiares podemos ver que no estamos seguros de quién realmente ocupa el cuerpo de otro. ¿Cuántas almas tiene un cuerpo? ¿Solo es su alma personal? 

Son muchas al mismo tiempo, eso es lo que se puede apreciar en constelaciones. 

Entonces la pregunta es, ¿Qué alma tiene la prioridad en su cuerpo? 

Reflexioné mucho respecto con qué nos hallamos vinculados. Por ejemplo, si me acerco a un sanador y este está conectado, ¿de verdad con qué y con quién está en conexión? ¿Con Dios? ¿O está conectado conmigo y este último poder? ¿O se encuentra en un plano intermedio en otros niveles? ¿O es así que nuestra historia se completa con todas esas vidas anteriores que hemos vivido? ¿Hicimos un camino de un nivel a un nivel superior? ¿Lentamente de vida a vida? Y tal vez son necesarias muchas vidas para pasar al siguiente escalón.

Bueno, quería decir algo acerca de la pareja y ahora no sé dónde aterricé. Pero ahora lo voy a decir en forma general. Muchas veces suponemos que la otra persona se encuentra con nosotros en el mismo nivel. Pero puede ser, o de verdad es así, que el otro se encuentre en un nivel diferente al nuestro. Tal vez en un nivel superior o también en un nivel inferior. Entonces no entendemos al que ya llegó a un nivel superior, y muchas veces queremos llevar a alguien que está en otro nivel a nuestro nivel. Y lo mismo se da a la inversa. Queremos llevar a alguien de un nivel superior al nivel inferior, arrastrarlo ahí. Por eso aquellos que lograron un progreso, que ya han llegado a un nivel superior, estas personas generalmente son intensamente criticadas. Intensamente atacadas. 

¿Y por qué digo todo esto? Nosotros tenemos que mantenernos en nuestro camino, en el nivel al que hemos llegado y no nos dejamos llevar hacia abajo, arrastrar hacia ahí, ni tampoco intentamos llegar a un nivel superior. Solo hasta que somos llevados, abarcados por ese nivel superior. Y lo mismo tiene validez para las constelaciones familiares. No podemos subir a todos al mismo nivel, pero tampoco nos dejamos bajar. Nos mantenemos exactamente ahí donde nos toca estar.

Y ahora regreso a la relación de pareja. Y lo mismo vale para la relación de pareja. Hay intentos de que un miembro de la pareja quiera convencer a la otra. Lo quiere subir a otro nivel o lo quiere bajar de nivel.

¿Pueden seguir escuchando? 

¿Y pueden entender lo que esto significa para una relación de pareja? 

Y miramos si respetamos y honramos el nivel en el que se encuentra el otro y si le permitimos que transite su camino, seguir su destino, y nosotros mantenernos en el nuestro. 

Una vez escribí una frase acerca de la relación de pareja que respeta esta situación. La frase es: “Te amo y me amo a mí. Y respeto y honro lo que te guía en tu camino y lo que me guía a mí en mí camino”. Y puede ser que al cabo de un tiempo, cuando yo esté transitando mi camino y el otro el suyo, nos tengamos que separar. Y si esta frase la llevamos con nosotros y la integramos a nuestros sentimientos, entonces recíprocamente podemos respetar nuestros caminos y mantenernos leales a ello. Y entonces sí nos podemos separar con amor en un respeto mutuo. Entonces sucede que muchas veces la otra persona dice: “Me tienes que ser fiel a mí”. Pero eso significa que el otro sea desleal a su propio camino. Y eso no puede ser.

Las palabras nutritivas para la relación de pareja

Creo que ahora todos están agotados porque hablé mucho. ¿Todavía no? 

Os voy a guiar un poco más en relación a la relación de hombre y mujer. Ayer se dio el caso, se trató de asentir al otro como él o ella es. Con todas estas dimensiones incluidas. Y la palabra claves es: “Sí”. “Sí, asiento a cómo eres”. Y al mismo tiempo me digo a mí: “Sí a cómo soy”. 

Y existe otra palabra nutritiva más. La palabra es: “Por favor”. Si el hombre le dice a su mujer “por favor”, ¿qué se mueve en su alma? El alma se abre. No se dice lo que uno quiere. Solo se dice “por favor”. Y lo que la otra persona sabe es que el compañero o la compañera tiene una necesidad.

Cerrad los ojos.

Y ahora lo sentimos en nosotros. ¿Qué sucede si el otro nos dice “por favor”? 

Proviene de su corazón y a su vez conmueve nuestro corazón, y al mismo tiempo con el “por favor” nos hacemos pequeños. Mostramos que necesitamos al otro y eso nos une a un nivel muy profundo. 

Ok.

¿Cómo se sienten con esto? 

Con el “por favor” nos encontramos en el suelo, arraigados. Y si el otro luego nos regala aquello que interiormente pedimos, quizá sin ni siquiera haberlo expresado, viene otra palabra. Una palabra importante y esa palabra es: “Gracias”. La palabra “gracias” es la fuerza más grande que nos une con amor en la relación de pareja. Nos une profundamente. ¿Y cómo logramos el “gracias” en la relación de pareja? Si también en otro lugar logramos decirlo, ante todo ante nuestra madre. Y con nuestro padre. Personas que pueden agradecer y que lo pueden expresar en muchos ámbitos se hacen amplias y conectadas. La palabra gracias supera muchas separaciones y divisiones. Estuve muy conmovido cuando leí un libro del emperador romano Marco Aurelio. Hay varias páginas en ese libro donde enumera a todos aquellos con los que está agradecido. Bueno, Nosotros aquí también lo podemos hacer.

Meditación: agradecer

Cierren los ojos.

Comenzamos con la madre y con el padre. Y de pronto surge ante nuestro ojo interior todo aquello que han hecho por nosotros, con lo que han cargado con amor y el precio que han tenido que pagar, y lo hicieron de forma totalmente natural y lógica porque era para nosotros. 

Y luego miramos a tantas personas que estuvieron presentes cuando nosotros nos encontramos en peligro. Por ejemplo, aquellas que nos salvaron en momentos de peligro de vida y muerte. Tantos. Y les miramos a los ojos y les decimos a ellos, “Gracias”. ¿Qué sucede entonces en nosotros? ¿Pueden percibir cómo se van ampliando con esto? ¿Cómo se hacen más humanos?

Además encontramos muchas personas de las cuales aprendimos. Muchos maestros. Muchos que nos enseñaron algo. Y a todos ellos les decimos: “Gracias. Te mantengo en la honra y voy a hacer algo con ello. Que no haya sido en vano”.

Yo también lo hago con todos mis maestros. 

Para mí es incomprensible haberlo hecho solo. No lo hubiera podido hacer sin que se me hubiera sido enseñado. Y lo mismo vale en las constelaciones familiares y también a la inversa. Yo les di mucho a muchos y lo di de todo corazón, y lo pueden guardar y mantener, y yo ya no quiero nada de ellos. Así como yo tomé de mis maestros, yo lo transmito. Y los demás lo pueden tomar de mí sin tener que seguirme. Le pertenece a ellos y lo pueden integrar en su camino. 

Y así, del mismo modo, lo podemos hacer nosotros. Lo que hemos dado que los otros se queden con ello y que lo puedan llevar a su camino. 

Ok.

Las constelaciones familiares

Voy a decir algo más sobre constelaciones familiares. 

Primero fueron aplicadas en grupos pequeños en el marco de la familia y se trataba de soluciones dentro de la familia. Y ahora, la Hellinger Sciencia, es decir, la ciencia de nuestras relaciones humanas, mostró que las constelaciones familiares permiten que surja a la luz esta ciencia de las relaciones humanas en todos los ámbitos. De ahí también se ha incluido a todas las profesiones. Como, por ejemplo, la pedagogía, la medicina. También se extendió a las empresas y otras profesiones. 

Pero aún no hemos mirado ni señalado una cosa. Son los intentos de paz dentro de un pueblo y también entre los pueblos, y ahí hice una observación importante.

Y la observación que he hecho es que nuestra salud también tiene que ver con lo que se desarrolle en nuestras patrias. Y en México me confronté con eso.

La paz, la exclusión y la enfermedad

Si en una nación hay grupos excluidos, en especial México y en otros países de Sudamérica, esos grupos no solo tienen una influencia sobre la sociedad, sino que también tienen un efecto sobre nuestra salud. Si entonces en un país los grupos son respetados, si reciben los mismos derechos y si reciben el mismo apoyo, tiene consecuencias para nuestra salud. 

Y aquí para todos los presentes vale: jamás podemos excluir a nuestra patria o ni siquiera no reconocerla.

Ahora, por ejemplo lo que me llamó la atención de Estados Unidos - y eso no se da en ningún otro país -, siempre caminan con una taza de café. Cuando ahí tengo un grupo, siempre andan con su taza de café. En otros países no se da esto. 

Entonces pregunté al organizador ¿qué extrañó? ¿Qué es lo que de verdad llevan consigo o tienen que tener ahí? Son sus patrias, sus países de origen. 

Entonces lo que hicimos fue formar pequeños grupos y en grupo cada uno puso representantes para los lugares de donde provenían sus padres. Eso tuvo un efecto muy profundo. 

Bueno, y si alguien está enfermo y se acerca a nosotros entonces le preguntamos de qué país proviene. Y en nuestra experiencia, a través de muchas constelaciones, esta persona no sana hasta que puede regresar a su patria. Y en la guerra de los Balcanes muchos fueron los que huyeron de la guerra, por ejemplo gente de Kosovo. En una familia estaban todos los hijos enfermos y les dije: “Tienen que regresar.” Tienen que compartir, tienen que cargar con el destino de su patria. Ustedes no pueden escabullirse de esto. Y esa familia, tan especial, regresó. Al cabo de un tiempo me escribieron una carta. Todos sanos. 

Eso se tiene que considerar en constelaciones familiares, que también tengamos en cuenta ese contexto mayor y que lo incluyamos. Entonces las constelaciones familiares se convierten en un movimiento de paz dentro de un país y entre diferentes países. 

Seguir y servir por amor

Y en este contexto hay otra observación. Si una pareja proviene de dos países diferentes, la relación de pareja tiene éxito si la mujer sigue al marido. Pero no en el sentido de obedecer, sino si realmente lo sigue. Va al país de él, y junto con los hijos también siguen al marido en su lengua y se integran en su cultura. Entonces se logra la relación de pareja. Y los hijos tienen dos patrias: la patria del padre y la de la madre. Y es importante que dominen ambos idiomas, entonces la relación de pareja se enriquece y a los hijos les va bien. Algunos me atacaron diciendo que era un patriarca y que despreciaba a las mujeres. 

Pero es la observación que hice. 

Si la mujer sigue al hombre con amor es un movimiento de amor y la frase tiene una segunda parte. Pero en cuanto alguien se enfada ya no comenta esta segunda parte. Y la segunda parte es: el hombre tiene que estar al servicio de lo femenino. Ese es otro movimiento de amor. Esta es la otra parte.