Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.

De cómo el amor acierta. 2ª parte

HELLINGER EN LONDRES 2008,
Ver 1ªparte

Lo que me pertenece y lo que te pertenece

Tengo algo especial que sólo yo tengo, y tú tienes algo especial que sólo tú tienes. Cada persona es especial, por lo tanto cada persona es diferente. Es obvio, ¿no es cierto? Desde la mente, es obvio. Pero en la aplicación diaria, hace mucha diferencia si aceptamos que estamos bien tal como somos, y que los demás están bien tal como son. Sólo porque son distintos pueden aportar su contribución al todo. Por lo tanto, están al servicio de algo que va más allá de ellos mismos.

¿Pero qué pasa si pienso que debo ser diferente de lo que soy, y que el otro tiene que ser diferente de lo que es? Esto se nota en nuestra alma cuando criticamos a alguien, cuando le encontramos defecto así como es, y cuando nos encontramos defectos así como somos.

¿Qué pasa en ese momento? Pues, nos comportamos como si tuviéramos la razón. En aquel instante, tenemos una imagen de lo que es correcto, y juzgamos como correcto o incorrecto lo nuestro o lo de otra persona. Así, creamos un mundo en acuerdo con nuestra imagen. ¿No es esto extraño? Nos comportamos como si fuéramos Dios, creando ese mundo y decidiendo cómo las cosas deberían de ser. Afortunadamente, no lo logramos nunca. Sin embargo, existe un comportamiento humano muy común: si no lo logramos la primera vez, lo lograremos la segunda vez...Así, nos transformamos en personas que quieren cambiar el mundo. Y no lo logramos nunca. O entonces, todos cambian el mundo porque cada uno es como es y admiten que todo está bien tal como es.

En constelaciones, hay muchos movimientos, muchas experiencias distintas, y muchas personas opinan que esto está bien-esto está mal. Si se conformaran con lo que son, con lo que son sus logros, todo estaría bien. En cuanto dicen que los demás les deberían seguir, es que tienen una imagen de lo que es correcto y de lo que no lo es. De esta forma, perdemos la conexión con el movimiento creador que nos lleva hacia algo imprevisible.

Por lo tanto, mi posición en todas estas diferencias o conflictos aparentes es: reconozco que están en lo correcto en lo que hacen Y me quedo con mis experiencias, aceptándolas tal como son. Si intercambiamos nuestras experiencias con respeto mutuo, crecemos, cada uno en su camino propio. El consentir a todo tal como es, es adoración, una adoración humilde, exitosa.

Bueno, ¡esto fue mi sermón de hoy!

Historia para una mujer embarazada

A veces, ayudo a la embarazada con una historia.

Ahora, te imaginas que te vuelves muy cansada. Y te vas a la cama y te duermes. En tu sueño, empiezas a soñar. En ese sueño, sales de una casa hacia un espacio amplio, respiras profundamente y dices: ¡Qué momento hermoso! Luego caminas y entras en un bosque. Hay un banco, te sientes cansada y te sientas en el banco, y te duermes. En aquel sueño, también tienes un sueño en el que te preguntas: ¿a dónde voy a ir? Pues, no tengo un objetivo preciso, me dejo llevar adonde siento que me lleva.

Caminas ahí, miras a tu alrededor, los pájaros cantan, un soplo de viento en los árboles, y mientras caminas, te encuentras ante una montaña. Dices: bueno, me espero. Tal vez acontezca algo.

Te sientas frente a la montaña, y mirándola, te percatas que existe una apertura en ella, parece ser una gruta. Dices: bueno, me tomo el tiempo, ¿por qué preocuparme? Después de un rato, dices: ahora me atrevo a entrar en ella. Penetras en la cueva y está todo oscuro, resbaladizo, te mueves despacio y con cuidado, y sigues. Y piensas: ¡oh, es fácil, muy fácil, sigo donde siento mi mano. Caminando, ves a la distancia una luz y dices: no está tan lejos. Sigues adelante, y de repente sientes que sólo falta dar un paso. Lo das y luego te sientas y dices: ¡es tan fácil! De repente te despiertas.

Lo que he demostrado aquí es el cambio de imágenes. Tenemos tantas imágenes invalidantes. Con otras imágenes, nos vienen otros sentimientos y otra fuerza.

Los ataques de pánico

Muchas personas prefieren morir antes que honrar a su madre. Esto se ve en enfermedades. Por ejemplo, mujeres con cáncer dicen: prefiero morir antes que honrarte. Claro, esto es una forma de suicidio. Aquí hemos visto esa misma dinámica.

Cuando hay ataques de pánico, es siempre el mismo patrón. Los ataques son una defensa contra los impulsos asesinos. Entonces, no tratéis el pánico, tratad la agresión que hay detrás.

Existe otra defensa contra los impulsos asesinos: la epilepsia. Cuando niños tienen ataques epilépticos, claro que otra persona en la familia tiene impulsos asesinos. El niño se hace cargo del impulso. Por lo tanto, no tratamos a un niño por su epilepsia, pero lo configuramos y buscamos quién tiene el impulso asesino. Si esto sale a la luz, la epilepsia del niño desaparece. Muy fácil de sanar si conocéis esta dinámica. Si un adulto se vuelve epiléptico, él mismo tiene el impulso agresor, y se defiende del impulso con la epilepsia.

Ahora bien, cuando hago este ejercicio y que la persona dice “te mato”, percibe que no es ella misma al decirlo. Pero en este caso, tú tenías el impulso. El camino es: mirar a la madre. A veces, hay situaciones en las que algo pasó en la familia. La primera vez que lo observé fue en Japón, una mujer dijo que deseaba la muerte de su madre. No trabajo con una persona que tiene ese impulso. Aquí tampoco, no seguiré trabajando con ella. Las dejo a su destino. Ahí, en Japón, me olvidé de esta mujer.

Esa es mi protección, olvido a las personas. Es un ejercicio espiritual, el poder olvidar.

Diez minutos antes del final del seminario, esta mujer me buscó y me pidió que trabajara con ella. Hicimos una constelación pero sin resultado. Entonces, H.H. que me acompañaba como cameraman, dijo: tenemos que colocar una fila de ancestros. Lo hicimos, la cliente y frente a ella su madre, detrás la abuela... y así ocho generaciones. Cuando la madre se giro hacia su madre, no había conexión, la abuela hacia su madre tampoco había conexión.... hasta la octava generación. Aquella miraba el suelo. Coloqué una persona en el suelo, la víctima. Entonces, la cliente se arrastró hasta la víctima y la abrazó con profundo amor. Entonces, la madre de la víctima pudo mirar a su hija y conectar, luego la hija con su hija...así en las ocho generaciones. Finalmente, la cliente se acercó a su madre, abrazó sus piernas, mirándola y diciendo: querida mamá. Eso es el trasfondo sistémico de aquella situación.

Creo que lo que cuento os ayuda a entender...pero para ella, no sirvió de nada...ahora haré un ejercicio para mí, porque nos hemos movido en el ámbito del alma. Miro más allá, más allá de ella, de su madre, y más allá de las personas que tienen ataques de pánico en su familia. Miro hacia el espíritu y digo: por favor.

La epilepsia en niños se sana con facilidad, no tenéis por qué estar asustados. Coloco un representante del niño, le pido cerrar los puños y manifestar agresión (gritos etc.). Rápidamente, el niño se da cuenta de que estas no son sus sensaciones sino las de otra persona. De esta manera, queda claro que se hace cargo por amor a alguien. Si esto sale a la luz, la epilepsia termina. Es una defensa contra el impulso asesino, no el propio sino el de otro, en la mayoría de los casos. Puede remontarse a varias generaciones, lejos atrás.

El pasado

Quiero mencionar algo con respecto al pasado. En muchas terapias, incluso en las constelaciones, vamos hacia un evento del pasado, lo sacamos a la luz y queremos resolver el presente resolviendo algo del pasado.

Haremos un ejercicio, para entrenarnos a manejar el pasado. Claro, el elemento esencial es saber si el pasado tiene permiso para ser pasado para siempre, sin que se lo mencione más.

Cerrad los ojos.

Vas hacia tu infancia, hacia una situación en la que te sentiste solo, nadie para cuidarte. Necesitas el cuidado de alguien pero nadie está. Esto es una imagen, de una situación del pasado. Esta imagen crea sensaciones. Estas sensaciones están conectadas a la imagen, imagen del pasado.

Ahora, cambias la imagen. Te permites recordar situaciones en las que te sentiste en buena compañía, feliz, sintiéndote en casa y seguro. Y desarrollas esta imagen con otras imágenes de la misma índole. Y permites que los sentimientos en tu corazón concuerden con estas imágenes. Luego, miras al presente, a gente que estaría feliz de verte, de intercambiar contigo para emprendimientos comunes. Y traes estas imágenes positivas del pasado a la situación presente. Y nunca estarás solo.

Yo tengo una imagen un poco particular con respecto al volver al pasado, reconsiderando siempre los eventos del pasado. La imagen es la de un perro que dejó algo atrás y regresa para humearlo. Su m... no ya no está pero el perro tiene una imagen de ella, y vuelve para humearla una y otra vez.

A esto lo llamamos psicoterapia.

El amor es el asentimiento a todo tal como es.

Una de la comprensiones fundamentales en este nuevo modo de trabajar es la siguiente: el secreto del amor es el asentimiento a todo tal como es.

El problema en una relación de pareja comienza cuando uno quiere cambiar al otro. Haremos un ejercicio.

Cerrad los ojos.

Miráis a vuestra pareja, tal como ella es. ¡Tal vez no la habéis visto aún hasta ahora, tal como él o ella es, porque tenéis una cierta imagen de ella por la que la juzgáis!

La miráis ahora, y le decís:”sí, te tomo tal como eres, exactamente como eres”.

¿Qué os ocurre si ahora vuestra pareja os dice: “te amo tal como eres, exactamente como eres”? De repente, los dos pueden relajarse, se sienten en seguridad el uno con el otro, porque se sienten respetados tal como son. Eso es amor, asintiendo al otro tal como es, y por cierto asintiendo a uno mismo tal como uno es.

Luego viene el paso siguiente. Decís a vuestra pareja: “quiero a tu madre tal como es y quiero a tu padre tal como es. Tú eres como eres porque tu padre y tu madre son como son. Les doy un sitio en mi corazón.” Entonces, el otro puede relajarse aun más. No tiene que ocultar nada de su familia, sabe que su familia es bienvenida.

Hay una dificultad inherente a eso. Ambos se originan en familias distintas, con un código de valores diferente, con una consciencia diferente. La consciencia nos ata a nuestra familia de manera que sabemos instintivamente lo que debemos hacer para conservar el derecho a la pertenencia. Si de alguna forma nos desviamos del pensar, de las creencias y de los valores de nuestra familia, sentimos mala consciencia. Al conocer a esa persona, la pareja, nacida en otra familia, debemos hacer sitio en nuestra consciencia para otros valores. A la vez, debemos reconocer que la familia de la pareja es de valor idéntico a la nuestra. Por lo tanto, tenemos que expandir nuestra consciencia de modo a hacer sitio para la pareja y su familia.

Si no podemos cambiar, si nos aferramos a nuestra consciencia, convencidos de que tiene más valor que la de la pareja, entonces estamos expuestos a problemas. Aquellos que son concienzudos son niños y permanecen niños, los adultos saben cómo pecar. Sólo los pecadores son adultos. Las personas inocentes permanecen niños. Pecar no significa que hacen algo malo, sino que se desvían de la consciencia de su familia por algo mayor y más universal.

La prueba de si somos capaces de crecer nos viene al tener hijos, al decidir cómo educarlos. La mujer dice:...según los valores de mi familia, el hombre dice:... según los valores de mi familia. Generalmente la mujer prevalece. ¡Es una observación, sin juicios! ¿Cuál es el resultado? Más tarde, los hijos siguen al padre. Porque los hijos son leales a ambos padres. Si uno de los padres prevalece sobre el otro, el hijo sigue en secreto al otro.

¡Por eso, los papás tienen tanta influencia en nuestra sociedad! (Risas). Porque a menudo son rechazados, igual que sus valores.

Vuelvo al tema de la educación. El hombre y la mujer se ponen de acuerdo para que los valores de ambas familias sean igualmente importantes. Así, los hijos pueden seguir a su padre y a su madre.

Hay una hermosa frase que hace felices a los hijos. La madre dice: “cuando te miro, veo a tu padre, y amo en ti a tu padre tal como es, y estoy feliz si te vuelves como él.”

No es tan fácil decirlo, ¿no es cierto? El padre también mira al niño y dice: “cuando te miro, veo en ti a tu madre y quiero en ti a tu madre, y estoy feliz si te vuelves como ella.”

Esto es amor. Además, esto es libertad. A partir de ahí, el niño está libre de seguir su propio camino.

Bueno pues, para comenzar asentimos a nuestra pareja tal como es. Desde luego, una relación se inicia porque el hombre echa de menos a la mujer, y la mujer echa de menos al hombre. Se sienten incompletos. Necesitan al otro para ser completos. Algunas personas, no obstante, buscan la pareja ideal. ¿Cuál es la pareja ideal? Pues, aquella que es idéntica a mí. Por lo tanto, con la pareja ideal, no hay crecimiento posible. Todo se repite. Por eso, después de un tiempo, la pareja se separa.

Ahora bien, si el otro es diferente, necesariamente diferente, ambos crecen, integrando lo que no tienen. Esto es crecimiento: tomando más, y más, y más de lo que uno no tiene. Así crecemos en una relación de pareja.

El otro día, Sophie hizo una observación. En alemán, existen libros muy respetables sobre espiritualidad. Ella dijo: “Están todos escritos por hombres, y estos hombres no tienen mujer. ¿Qué saben de espiritualidad? No han tenido que probar su crecimiento personal.” Imaginad que el Dalaï Lama o el Papa tuviesen una mujer. ¿No sería hermoso? ¿No serían capaces de decir más de lo que dicen ahora, y con otra experiencia?

Esto sería la primera cosa en una relación, asentir al otro tal como es. Y cada uno asiente a la familia del otro, tal como es. Esto no es tan fácil porque la pareja se compromete en una tarea común, que será el hijo. Es una tarea común de magnitud, al servicio de la vida. Su compromiso les permite sentirse en cierta forma realizados.

Más tarde, puede surgir otra cosa en una relación de pareja. El hombre puede sentirse llevado hacia otra dirección, y la mujer puede sentir lo mismo. Para crecer y conseguir su realización personal, cada uno sigue su camino. Esto puede llevarles a una separación. Si ambos asienten a esto, pueden separarse con amor, en acuerdo con la posibilidad de llegar cada uno a su realización. Hay una frase que se pueden decir mutuamente: “te amo y amo todo lo que es tu destino y el mío. Asiento a tu destino y al mío. Asiento a tu destino y a tu realización, y asiento a mi destino y a mi realización.”

Así, separados, permanecen conectados por un amor profundo.

A veces, un hombre le dice a la mujer: “tienes que serme fiel, no puedes ir tu camino.” ¿Qué queda entonces del amor inicial? Nada. Si uno de los dos quiere seguir su camino, sintiendo que es lo importante, y si el otro se opone a ello, puede decirle: “mi destino viene primero.” Le obliga al otro a cambiar. Si el otro no cambia, no debe sacrificar su propia vida. Hay que considerar esto también.

Existen situaciones en la relación de pareja en las que la mujer está impulsada a seguir a alguien de su sistema, especialmente si, de niña, ha dicho a sus padres: “muero en tu lugar.” Más tarde, persiste en el mismo movimiento, y de repente el hombre ve que su mujer es llevada hacia aquella dirección. Él no lo puede impedir, debe asentir a ello. Así vemos que los destinos de la familia interfieren de modo decisivo en la relación de pareja.

Andar con el espíritu

Quiero decir algo general. Este tipo de trabajo está basado en comprensiones, en nuevas comprensiones. Llamo este trabajo “andar con el espíritu”, andar con una fuerza que está detrás de todo lo que existe. Esta fuerza creativa es una fuerza pensante, una fuerza inteligente, porque todo lo que está en movimiento es inteligente, no sólo en la manera como es pensado sino que es inteligente intrínsecamente. En nuestro cuerpo hay millones de células y moléculas inteligentes. Todas son inteligentes y están conectadas con una mente universal actuando en todo.

Esta mente, para mi es obvio, mantiene todo en movimiento y vivo en cada momento, concibiéndolo tal como es, continuamente.

Por lo tanto, todo lo que es inteligente de esta manera, moviéndose de un modo inteligente, es nuevo. En nuestro cuerpo no hay repeticiones, cada movimiento inteligente es nuevo.

Podemos ganar conocimientos de múltiples maneras. Muchos historiadores miran al pasado y describen lo que hubo antes. Después de un rato, se vuelve aburrido, particularmente porque todo lo que dicen es erróneo. (Risas).

¡Claro! Nadie sabe nada del pasado, ellos tienen imágenes acerca de ello. De ahí que los historiadores escriben libros distintos sobre el mismo tema, por tener imágenes distintas sobre ello.

Existe la posibilidad de un pensamiento creativo, y es el modo de pensar que he practicado durante muchos años. En cierta forma es un pensar filosófico, y lo llamo el modo fenomenológico. No es una palabra adecuada pero explica lo que quiere comunicar. Lo esencial es que obtenemos una nueva comprensión, algo que no hubo antes. Si reflexionamos en algo ya presente, algo conocido, no es nuevo: estamos con la percepción de algo que ya está. Cuando vamos a la escuela, por ejemplo, aprendemos cosas que ya existen y que no implican un pensar nuevo.

Al moverme en esa dirección, tuve que cruzar una noche oscura. Lo que significa que tuve que olvidarme de todo lo que sabía, desconfiar de lo sabido, quedando abierto para una comprensión que aún no estaba presente, una comprensión nueva y creativa, por moverse con el movimiento del espíritu. Lo que dije sobre la consciencia, por ejemplo, no se había dicho nunca anteriormente. Es una comprensión totalmente nueva, conllevando efectos de un alcance enorme en todos los ámbitos de la vida. Es conocer “lo que está por ser”: aún no está, y es totalmente nuevo.

Ahora bien, la mayoría de los aspectos conectados con este nuevo trabajo, es nueva. Casi todo lo que dije aquí es nuevo, para mí y para vosotros. Y pudisteis moveros de tal manera que algo se hizo posible, que anteriormente no lo era.

Cuando empecé a ganar conocimiento de esta manera, no entendía aún las consecuencias lejanas de estas comprensiones. Lo apliqué en mi trabajo, y otras personas también, y así se desarrollaron las constelaciones familiares. Ahora, he podido ver que estas comprensiones son una ciencia en sí, una ciencia universal sobre las relaciones humanas. Al moverse con el espíritu, quedan incompletas, siguen moviéndose, y un elemento tras otro se va agregando de un modo creativo.

Desde que entendí los efectos de largo alcance de estas comprensiones, las he nombrado como una ciencia, la Hellinger Sciencia. La palabra Hellinger las protege de los que piensan “bueno, cojo una parte de esto, lo corrijo, lo utilizo con otra cosa...” y luego no acompañan más este movimiento creativo. De ahí que llamo este trabajo Hellinger Sciencia, y he escrito un libro donde junto las comprensiones que llevaron al estado actual de mi trabajo.

Con eso, espero que muchas personas sean introducidas a una nueva manera de pensar, introducidas a una actitud de asentimiento a todo y a todos tal como es y como son.

Meditación: estar en resonancia

En esta meditación, os llevo a un aspecto particular de estos desarrollos nuevos.

Una vez que estamos en sintonía con el espíritu, entendemos a veces lo que ayuda a alguien con tan sólo una frase, y esto representa el punto culminante de este tipo de trabajo.

Os podéis centrar, y dejáis que todos los que pertenecen a vuestra familia estén parados delante de vosotros. A vuestra familia pertenecen también vuestros abuelos, bisabuelos, tíos y tías, parejas anteriores de vuestros padres, todos los que hicieron posible la vida en vuestra familia, así como todos los muertos, los que tuvieron una vida corta o un destino difícil, todos están ahí delante de vosotros. Luego se colocan en un círculo grande a vuestro alrededor, incluyendo a aquellos de los que no sabéis nada. Sentís que todos pertenecen a vuestra familia. Miráis a cada uno de ellos, y averiguáis que cada uno os ve. Abrís vuestro corazón en grande, para todos. Todos están en resonancia con vosotros, todos pertenecen a vuestra familia.

Mientras os exponéis a todos ellos, esperáis que os llegue una frase, o una palabra que podéis decirles y que hará a todos ellos felices. Esta frase os es brindada, es una frase creativa que cambia algo para todos al mismo tiempo, y os hace ricos.......Es una hermosa conexión con las personas de vuestra familia.

Voy a demostrar ahora el trabajo con estas frases. Una persona con un asunto para resolver, se sienta a mi lado. Me pongo en resonancia con su sistema y cuando me viene la frase, se la digo. Ella la deja penetrar en ella, luego se vuelve a su silla sin hablar.

Ahora, miráis a vuestra pareja, y esperáis una frase que la hace feliz.....¡Tal vez tengáis alguna sorpresa al volver a casa!

Ahora miráis a vuestro hijo, o a otro niño. Entráis en resonancia con él, y esperáis la frase que lo hará feliz...

Si tenéis un cliente, podéis hacer lo mismo. No hace falta hacer preguntas, entráis en resonancia y de repente sabéis cual es la frase decisiva, y la decís.

Podéis practicar esto en vuestro día a día.

Quiero agregar algo con respecto al movimiento del espíritu. Somos guiados por una consciencia particular, especial, una consciencia espiritual. Podemos averiguar en nosotros si estamos conectados con ella o si hemos perdido la sintonía. Cuando estamos quietos, recogidos, sin preocupaciones y sin miedos, entonces estamos presente y en sintonía con el espíritu. En cuanto nos volvemos ansiosos, intranquilos y preocupados, hemos perdido la conexión. Somos guiados por una consciencia interna y aprendemos a sentirla. Es parte de la vida sintonizar con otras fuerzas, y esto tiene un efecto hermoso: nos hace felices.