Bert Hellinger / Los textos citados son las transcripciones autorizadas por el mismo Bert Hellinger de sus entrenamientos y conferencias. Algunos son extractos de sus libros.

Amor a segunda vista, continuación

Barcelona, marzo 2001

Amor y orden

Para empezar, me gustaría hablar un poco sobre el amor y el orden.

¿Qué es más grande? ¿Qué es más importante? ¿El amor o el orden? ¿Qué viene primero?

Muchos piensan que si sólo amaran lo suficiente, todo lo demás se arreglaría.

Los padres piensan que si solamente amaran lo suficiente a sus hijos, estos se desarrollarían exactamente de la manera que ellos desean.

La mayoría de los padres que piensan así, al final se sienten desilusionados, obviamente el amor solo no basta. El amor se tiene que integrar en un orden y el orden le viene dado al amor.

También por lo demás, es así en la naturaleza.

Un árbol se desarrolla según un orden interno, que no se puede cambiar, sólo en el marco de este orden puede desarrollarse. Así también con el amor y con las relaciones humanas, únicamente pueden desarrollarse, en el marco de un orden y este orden nos viene dado.

Si sabemos algo de los órdenes del amor, nuestro amor tiene la mayor posibilidad de desplegarse plenamente.

Algunos ordenes del amor ya los describí esta mañana.

Primero es: aquello que es diferente, tiene el mismo valor y es de igual rango.

El hombre y la mujer son diferentes, pero se mueven a un mismo nivel. Si esto se reconoce en la pareja, el amor tiene una mayor posibilidad de desarrollarse.

En segundo orden sería: el dar y el recibir tienen que estar equilibrados.

En relación al equilibrio hay que tener en cuenta una cosa más.

Esta mañana hable de cómo se tenía que manejar esta necesidad de equilibrio, junto con el amor y cómo de esta manera, puede crecer el intercambio.

Ahora bien esta necesidad de compensación, también existe en el lado negativo. Cuando uno de los compañeros le hace daño al otro, este también siente la necesidad de hacerle daño al otro, se siente herido en su dignidad y así piensa que también tiene el derecho de hacerlo dañar al otro en su dignidad. Esa necesidad es irresistible. Muchos que sufrieron una injusticia también se sienten con el derecho de hacer daño al otro.

A la necesidad de equilibrio y de compensación aún se añade otro elemento más, que es el sentimiento de que: " yo tengo derechos especiales, por la injusticia que cometieron conmigo”. Y así uno no comete lo mismo con el otro, sino que le daña al otro aún un poco más. Pero dado que aquí no hay ninguna compensación, sino que se hace un poco más de daño, el segundo también se siente con el derecho de hacerle daño al primero y como se siente con ese derecho, le hace un poco más de daño. Y así el intercambio negativo se va incrementando en una relación.

Así en vez de la felicidad, lo que crece es la desdicha.

Por tanto la calidad de una relación se puede ver: se ve si el intercambio se realiza en la parte positiva o en la parte negativa. ¿Y cuál sería la solución? Que uno de los dos vuelva del intercambio negativo al intercambio positivo. ¿Y cómo se hace eso? Hay un secreto. Uno se venga del otro con amor. Eso quiere decir, que uno le hace daño al otro, pero un poco menos y ahí se para. Así el otro puede empezar a dar lo bueno. Esto es un aspecto importante en los órdenes del amor.

Sabiendo esto, muchos asuntos en las familias pueden tomar un sentido positivo.

El destino

Asunto: Una pareja en la que ella tiene una enfermedad muy grave y que ya trabajó el día anterior con Hellinger.

Hellinger: (le pregunta a ella), ¿Cómo estás?

Mujer de la pareja: Bien.

Hellinger: (Le pregunta a él).

El hombre de la pareja: Tengo mucho dolor.

Hellinger: (Le dice a él), ¿Y tu dolor le ayuda a ella o es una carga para ella? piénsalo primero.

El hombre de la pareja: Es una carga.

Hellinger: Para los que no estuvisteis ayer, ella está gravemente enferma. Y el marido sufre con ella y eso es comprensible.

Contaré una historia: hace dos años tuve un curso al que vino una pareja muy mayor, los dos tenían más de 70 años. El hombre tenía cáncer con metástasis. Ellos dos querían hacer una constelación de su familia, los llamé a que se sentaran a mi lado, al marido y a la mujer y les dije: Toda relación se termina, toda relación es sólo para un tiempo y llega el tiempo de la despedida, de despedirse el uno del otro.

En el transcurso de la relación nos vamos ejerciendo, en esta despedida, toda crisis en una relación de pareja, siempre es una relación con la muerte a la vista. Toda empresa de la relación de pareja, solamente existe gracias a la muerte. Los padres tienen hijos para que la vida continúe cuando ellos mueran. Siempre está la despedida a la vista y esa despedida es dolorosa.

Pero aún hay un elemento especial en esa despedida. Viéndolo y viendo que la relación es sólo para un tiempo, ese tiempo que se nos ha dado, se convierte en algo precioso. Y en ese punto la relación alcanza una profundidad muy especial.

Así les dije a esa pareja: ahora ha llegado el tiempo de la despedida. Entonces le dije a la mujer que estaba muy afligida llorando, le pedí que mirara a los ojos a su marido y le dijera:

“Me quedo mientras pueda ".

“Te quiero mientras me esté dado "

“Te cuido mientras me esté dado ".

Y el marido miró a los ojos a su mujer y le dijo:

“Me quedo contigo mientras me esté dado ".

Fue un amor increíble entre ellos dos. Una profundidad del amor, que en lo demás no se encuentra. Así puedes transformar tu dolor en un amor muy especial.

Hellinger: (dirigiéndose a la mujer de la pareja):

Y ella también tiene ese dolor y si viendo ese dolor ella también dice:

“Me quedo contigo mientras me esté dado ".

“Te quiero, mientras me esté dado ".

Y después los dos se inclinan ante algo más grande, que va más allá del amor y de la vida.

Así vuestro amor se hace más valioso.

Miraros un momento, (durante un tiempo ambos se miran).

Hellinger: (les dice a los dos). Levantaros los dos un momento y poneros uno al lado del otro.

Elije a un representante del destino de ambos y de sus hijos y lo pone frente a ellos.

Independientemente de lo que en detalle signifique, representa el destino tal y como viene dado a cada uno de ellos, a el y a ella. ¿Tenéis hijos? (ambos contestan SÍ), también representa el destino de vuestros hijos, tal y como les viene dado a cada uno de vosotros.

Y simplemente quedaros mirándolo.

Inclinaros muy levemente... , muy levemente...

(le dice al representante del destino), tú te acercas a ellos y les abrazas a los dos.

Bien aquí lo dejo ahora. Os deseo lo mejor.

Historia "El huésped”

Hellinger: Os contaré una historia.

En algún lugar lejos de aquí. Allá donde en su tiempo estaba el lejano oeste. Un hombre iba caminando con su mochila acuestas, atravesando la tierra. El sol iba subiendo y su sed se hacía cada vez más grande. Tardó mucho tiempo en divisar en el horizonte una granja. ¡Gracias a Dios!, pensó: por fin un hombre en esta soledad, con el me quedaré, le pediré algo para beber y quizá nos sentemos después en la terraza y charlemos antes de que yo siga mi camino.

Pero cuando se acerca, ve como el granjero empieza a afanarse en su huerta, delante de la casa. Y le invaden las primeras dudas. Probablemente tendrá mucho que hacer y si le digo lo que quiero, le caeré pesado.

Así que al llegar a la puerta de la huerta, sólo le hizo una señal con la mano y continuó su camino. El granjero, por su parte ya le había visto de lejos y pensó, gracias a Dios, por fin otro hombre en esta soledad. Ojala venga conmigo así podremos tomar un trago juntos y quizás después nos sentaremos en la terraza y charlemos antes de que siga su camino. Pero cuando se va acercando el forastero, también el empieza a dudar, quizás aun tenga muchos planes y si le digo lo que quiero, le caerá pesado y podría pensar que le insisto, pero bueno, me pondré a faenar en mi huerto, porque el ahí tiene que verme y si realmente quiere venir conmigo ya me lo dirá.

Cuando al final el forastero le saludó con la mano y después siguió su camino, el granjero se dijo, qué pena.

El forastero siguió caminando, el sol cada vez subía más y su sed se hacía más imperiosa, tardó horas en divisar en el horizonte otra granja. Y pensó, esta vez entraré en su casa y le pediré un trago, tengo tanta sed que necesito beber. También el granjero ya le vio de lejos y pensó, ojala no venga conmigo, tengo tanto que hacer que no puedo ocuparme todavía de otras personas. Y así siguió con su trabajo, sin levantar la mirada.

El forastero sin embargo, se le acercó y le dijo, tengo mucha sed, por favor, ¿puede darme de beber? y el granjero pensó, ahora no puedo rechazarlo, al fin y al cabo yo también soy humano.

Lo llevó a la casa y le fue a buscar bebida.

Cuando volvió el forastero le dijo: estuve mirando su huerto: se ve que aquí está trabajando alguien que sabe y que conoce las necesidades de las plantas y que las quiere. Si, dijo el granjero, eso es cierto. Se alegró y se sentó con el forastero y charlaron durante mucho tiempo.

Después el forastero dijo: ahora tengo que marcharme, pero el granjero objetó: quédate conmigo, el sol ya está muy bajo, nos sentaremos en la terraza y charlaremos, antes de que mañana sigas tu camino.

Por la noche estaba en la terraza y la basta tierra estaba como transformada por la luz tardía. Cuando cayó la noche el forastero empezó a contar cómo el mundo había cambiado para él, desde que se había dado cuenta que a cada paso le estaba acompañando otro.

En un principio no se quería creer que había alguien caminando a su lado y que cuando el se paraba, el otro se paraba y cuando el se levantaba, el otro se levantaba también con él.

Y tardó mucho tiempo en comprender, quien era su acompañante, su constante acompañante.

Y el forastero dijo: mi constante acompañante era mi muerte. Ahora ya, es mi mejor amiga. Cuando no se como seguir adelante, la pregunto, ¿Cuál deberá ser el siguiente paso para mi? le pido una respuesta.

Me imagino que yo estoy aquí y ella allá y sin mirar muy concretamente, me expongo a ella, con mi mejor superficie (por decirlo de alguna manera) y si tengo paciencia de esperar, al cabo de un tiempo, de ella sale hacia mi, me llega una palabra, como un relámpago que pone luz a lo que antes era oscuro y yo quedo en la claridad. Al granjero le parecieron extrañas estas palabras.

Así también el se quedó largamente mirando hacia la noche, al rato vio a su propia muerte y se inclinó ante ella.

Le pareció transformador aquello que aún le quedaba de su vida, precioso el amor que conoce a Dios.

A la mañana siguiente estaban otra vez sentados y el granjero dijo: aunque tú te vayas me queda una amiga, salieron de la casa, se estrecharon la mano, el forastero siguió su camino y el granjero se fue a su huerto.

La melodía del amor

Asunto: Problema sexual en la pareja.

Hellinger: (la pareja quiere compartir el problema y Hellinger no les deja compartirlo). No lo hago. Ante esto tengo demasiado respeto.

Eso solamente lo haría en un círculo muy reducido, pero no aquí.

Pero podemos hacer un intento.

¿Queréis...?

Pareja: Sí.

Hellinger saca a la mujer y al hombre de la pareja, los pone uno frente al otro y elige a varios representantes.

Madre, 2 abuelas y 4 tatarabuelas de ella. Padre, 2 abuelos y 4 tatarabuelos de él.

Hellinger coloca a todas las representantes de las mujeres (madre, abuelas y tatarabuelas), detrás de la mujer de la pareja: Ahora date la vuelta y míralas a todas, todas las mujeres que sabían tratar a los hombres. Y vosotras hacéis un círculo y la rodeáis. Todas las representantes de las mujeres la rodean y la abrazan.

Hellinger coloca al padre del hombre, 2 abuelos y 4 tatarabuelos, detrás del hombre de la pareja y hacen exactamente lo mismo.

Hellingera la mujer de la pareja: Mira a todas las mujeres…

Y las coloca nuevamente a todas las representantes, detrás de la mujer de la pareja.

Hellinger hace lo mismo con el grupo de hombres: Y ahora los que estáis detrás los vais empujando a los dos hacia el centro.

Ambas parejas se encuentran, se miran por un tiempo y se abrazan.

Hellinger: Ahora la mujer le diría al marido "Te tomo como mi marido y tu me puedes tener como tu mujer". El marido le dice a ella: “te tomo como mi mujer y me puedes tener como tu marido ".

Y allí empieza una melodía en el alma, como un contrabajo continuo y la melodía dice: " te tomo ", " te tomo ", " te Tomo ",… " y me doy ", " y me doy ", " y me doy " … esa es la melodía del amor. …

Ok. Eso ha sido todo.

Quiero deciros otro secreto del amor, pero en realidad no debería decirlo en público. No lo debéis decir a nadie que lo haya dicho.

El amor florece cuando los compañeros mutuamente admiten algo importante: cada uno tiene derecho a cometer algunos pecados.

Perpetradores y víctimas

Pregunta: Es una pregunta acerca de la injusticia con uno de los miembros de la pareja. ¿Qué ocurre cuando cada uno de la pareja viene de dos bandos diferentes?

Hablo de la 2ª guerra mundial, cuando un bando comete una injusticia con el otro bando.

Hellinger: ¿Estás pensando en un bando concreto?

Paciente: Sí.

El cliente es alemán y tiene 2 hijas con una mujer judía, el abuelo materno entregó judíos a los alemanes durante la segunda guerra mundial.

Y desde el primer día que la conoció hasta hoy, 23 años después, es una guerra; ya no somos pareja.

Hellinger: ¿quieres que lo trabaje? ¿Tengo el permiso de tu abuelo?

El paciente asiente.

¿Tengo el permiso de tu mujer de trabajarlo? … el paciente contesta: está aquí en la sala.

Hellinger la llama también, se sientan ambos juntos).

Hellinger: ¿a cuantos judíos entregó tu abuelo, aproximadamente...?

Paciente: No se podrían ser 6, no se.

Hellinger: ¿En qué país?

Paciente: Entre la frontera de Francia y España.

Hellinger: (elige a los representantes). Representantes: Abuelo y 5 victimas, (coloca al abuelo frente a las victimas). Al final saca a 2 representantes para las 2 hijas de la pareja.

Al tiempo … Una de las victimas se tumba, otras dos se sientan, otra se agacha mirando al suelo, otra camina hacia el abuelo mientras a veces mira a las otras victimas, cuando llega frente al abuelo, pone los brazos en cruz, éste se inclina hacia la victima y ésta lo acaricia hasta que el abuelo se pone a sus pies en posición de honrar. La victima abraza al abuelo y caminan hacia las victimas. El abuelo se acerca a otra victima con enfado, la honra mientras llora. ….

El paciente a su vez también llora…

Hellinger saca a la pareja y a las 2 representantes de las hijas, los pone en fila frente a las victimás y al abuelo.

El paciente y la hija pequeña lloran…

Hellinger pone a la mujer judía junto al abuelo y a sus victimas, ésta da la mano al abuelo y honra a las victimas. Después de un tiempo abraza al abuelo.

Después Hellinger coloca a la mujer frente a su pareja y éste llora en posición de expiación, mientras las hijas abrazadas entre si miran todo lo que ocurre.

Mientras tanto el abuelo y el resto de las victimás se abrazan.

La madre coge a sus hijas y las coloca junto a ella y frente al padre…

Hellinger le dice al padre que se levante… éste se levanta frente a la madre y sus hijas, todos se miran …

Hellinger le dice a la madre que le diga al padre: “Aquí era yo la perpetradora". "Y tú eras la victima".

Hellinger: (Le dice al padre) Mantente fuerte... Fuerte...

Ésta es la inversión curiosa donde un perpetrador no es reconocido, precisamente es representado por aquellos que piensan que representan a las victimas.

En muchas familias judías, hay uno de los hijos que tiene que representar a los perpetradores.

Ella es una hija así, que representaba a los perpetradores. Y él representa a las victimas.

Hellinger retira a las hijas a un lado, él y ella se miran, uno frente al otro. Se toman de las manos. “Ella solamente se ablanda si tu la quieres de manera igual que esta victima quiso y amó al perpetrador”.

Se miran hasta un intento de abrazo. …

Hellinger coloca a la madre tumbada junto a las victimas y a él le da la vuelta junto con sus hijas, de forma que dan la espalda a las victimas, al abuelo y a la madre que ahora está junto a ellas.

Hellinger: Quisiera explicar algo, Muchas veces, las victimas verdaderas y los perpetradores verdaderos, se encuentran,

Aquellos que no fueron victimas, pero se arrogan los derechos que sólo las victimas podrían tener, esos son irreconciliables y son perpetradores y es la inversión curiosa. Aquí lo podemos ver.

Hellinger a las victimas: ¿Que tal estáis si ella está aquí entre vosotros?

Victima 1: mejor pero mi vista va hacia ella.

Hellinger: (A la victima 1) ¿Que pasa cuando la miras?

Victima 1: necesito que ella haga paz en su corazón.

Hellinger: (a otra victima 2), ¿tú como estás?

Victima 2: veo que sufre.

Hellinger: (a la victima 3), ¿como estás?

Victima 3: me situaría más cerca.

Hellinger: Hazlo. (lo hace y las otras dos victimas se agachan junto a la madre tocándola.

Hellinger: Todos estos muertos no encuentran la paz, porque ella está en medio, todos tienen los ojos abiertos. Ese no es ningún lugar que la corresponda. Ella perturba la paz de los muertos. Aquí lo interrumpo.

Hellinger: (pregunta a la madre),¿como te encuentras?

Mujer de la pareja: Yo quería decir que con la que me siento identificada es con ella (la victima que se abrazó al abuelo) y no comprendo lo del perpetrador, yo hice una constelación contigo hace un año y con lo que me identificaba era con el sacrificio.

Hellinger: No, tú piensas que te identificas con las victimas, pero la realidad es otra, tú actúas como el perpetrador.

Mujer de la pareja: Ya pero la realidad es otra, él en la vida me ha hecho mucho daño, desde los 23 años…

Hellinger: Espera un poco más… Yo sólo miro lo que aquí ha ocurrido. Aquí estaba clarísimo. Clarísimo…

Mujer de la pareja: … Pero yo conocí a este abuelo…

Hellinger: Tú únicamente te estás defendiendo y así tu alma queda desconectada.

Pide al representante del abuelo que se levante Haré un ejercicio contigo, para que te ayude a salir de esta identificación.

Imagínate al abuelo de verdad aquí delante de ti y ahora te inclinas muy levemente delante de él, muy levemente…. Y ahora te apartas.

Bien. Gracias a todos vosotros.

Hellinger: Quisiera volver sobre la ultima constelación. Creo que sería importante saber qué ocurrió en el interior de cada uno de los representantes. Por lo tanto voy a pedir a las personas que salieron en la última constelación que vuelvan a salir por favor.

Os voy a preguntar qué pasó en el interior de cada uno durante la constelación.

Se levantan y salen todos los representantes de la constelación anterior.

Representante de victima: Poco a poco sentí mucha irritabilidad, mucha rabia, me puse muy tensa y me sentí violada, después no se que pasó pero empecé a soltarme y a relajarme, hasta que me quede en paz.

Representante de victima: (la que se dirigió al representante del abuelo), cuando lo vi sentí mucha rabia y como tener que defender al grupo a pesar de…, sentí la necesidad de acercarme a él y cuando quedaban tres pasos empecé a sentir mucho amor..., mucho amor…

Representante de victima: Yo sentí mareo, las piernas me temblaban y caía, estuve sentada en el suelo, con mucha agitación en el corazón. Después y cuando me estiré sentí paz. Después sentí un movimiento de que me tenía que levantar y cuando nos levantamos, mi mirada estaba fija en la mujer de la pareja, con la necesidad de que ella entrara en paz para tener paz.

Representante de victima: Yo en un comienzo miraba fijamente al abuelo, me oponía y poco a poco fui aceptando la realidad que había y me deje caer, pero sentía mucha angustia y me sentía muy solo y luego deseaba estar con otros y me sentí todo el tiempo muy inquieto.

Representante de victima: A mi me sorprendió sentir tanto odio en la mirada. Y me sentía fijado al abuelo con mucho odio y después los dolores que sentía en el cuello y en la espalda me hicieron curvarme, necesitaba buscar la postura que no me doliera y la única postura que me aliviaba era encontrarme rendido ante él, aunque sentía mucha resistencia a hacerlo y entonces encontré el apoyo de una persona y ahí tuve la fuerza par rendirme a él.

Representante del abuelo: Al principio sentí mucho desprecio, los veía pequeños, los sentía inferiores, cuando se empezó a acercar una de las victimas mi impulso era de querer apartarla, pero no podía y como era una especie de confrontación.

Hasta que su amor me hizo caer en el dolor hasta la desesperación más profunda que he sentido en mi vida. Sentí la necesidad de arrodillarme ante ella, empecé a verlos también a ellos, sentí mucho dolor hacia ella y cada vez caía más en el dolor y en la desesperación, también mucho respeto, no me podía acercar a ellos sino era con el permiso de la primera victima que se me acercó y con ese empuje y ese permiso me pude acercar y el dolor, la desesperación, el arrodillarme y postrarme, fué muy duro… muy muy doloroso… con mucho respeto pude acercarme al resto de las victimas… muy doloroso, con una de las victimas me venían unas imágenes que no las puedo catalogar, pero eran muy duras, de mucho sufrimiento.

Al final me pude tumbar entre ellos pero mi espíritu estaba muy inquieto, no encontraba la paz, era muy duro todo eso.

Representante de hija 2: Yo me sentí muy excluida con mi hermana. Y después me movió mucho, cuando el abuelo se fue hacia la primera victima, tenía mucha compasión con el abuelo y con la primera victima. Cuando la madre estaba delante del padre, tenía muchas esperanzas de que la madre se aflojara, era como si yo tuviera en las manos una llave, pero ella estaba petrificada y así no me sentí acogida, junto con mi hermana y sentía la necesidad de decirla “nosotras somos tus hijas”.

Y después cuando nos dimos la vuelta, fue una sensación de gran alivio, pero todo quedó incompleto, no era directamente que me faltara la madre, pero en si era incompleto.

Representante de hija 1: Para mi todo aquello era demasiado grande y necesitaba acercarme a mi hermana, para que me protegiera y también necesitaba que mis padres me dijeran como actuar, era demasiado grande para mi. Pero al final sentí que mi padre era inocente.

Hellinger: Gracias.

Lo que reconcilia a victimas y a perpetradores:

Hellinger: Aún quisiera hablar algo más extensamente sobre esta constelación.

Y de aquello que a través de ella surge.

Lo primero que surge, es que con la muerte el morir no se acaba. El morir es un proceso largo. Y para algunos dura mucho, antes de que lleguen a la paz. Para los que más dura es para los perpetradores.

Aquí se pudo ver. Por tanto el que estaba peor, era el perpetrador. Teniendo el conjunto a la vista, el perpetrador fue la victima que más sufrió y que tiene que sufrir más y el perpetrador sólo encuentra la paz cuando se extiende al lado de las victimas muertas, pero él no puede ir por si solo. Sólo cuando las victimas le dan un lugar a su lado, él puede ir con ellas.

Fue maravilloso como lo representaste tú, (victima), acercándote a él, (abuelo). Sólo cuando tú, (victima) lo amaste él pudo ceder, sólo en ese momento se convirtió en un ser humano como los demás.

Ahora imaginaros lo que hacemos con personas de los que decimos, que son perpetradores.

En Alemania, por ejemplo con las SS.

En España en relación con la guerra civil, hay personas que son consideradas perpetradores, que son menospreciadas.

Que no se admite que esas personas también fueron seres humanos y a la vez también son victimas, no solo son perpetradores, sino también victimas.

Este proceso, este mirar al otro como ser humano, sólo es posible cuando nos distanciamos de la distinción entre el bien y el mal. Bajo la influencia de nuestra consciencia, distinguimos entre buenos y malos, entre culpa e inocencia. Y esta distinción es importante en un contexto muy determinado y limitado.

Es importante para el hijo, porque bajo la influencia de su consciencia puede percibir qué es lo que debe hacer o dejar de hacer, para poder formar parte de la familia. Lo bueno para el hijo, y también es bueno para la consciencia que nosotros sentimos, es todo aquello que nos une a la familia.

Y lo malo para el hijo, es todo aquello que pone en peligro la pertenencia a su familia.

En este sentido la distinción entre bueno y malo es correcta.

Pero como sabéis, toda familia es diferente. Cada grupo es distinto. Si ahora tomo el ejemplo de la guerra civil española, cada uno de los bandos luchó contra el otro bando con la consciencia tranquila. Los perpetradores de un bando tenían la consciencia tranquila matando a los del otro bando.

Igualmente los perpetradores del otro bando también tenían la consciencia tranquila matando a los del bando contrario.

Todos los actos fatales se cometen con buena consciencia. Por eso las personas que obran a consciencia son los más peligrosos, pueden ser utilizados para cualquier fin.

Pero cada uno está envuelto y metido en su propio sistema. Y mientras cada uno sigue a su consciencia en este sentido, la guerra no se acaba. ¿Cual es la solución? Más allá de la distinción entre bueno y malo, tenemos que fijarnos en otra cosa.

Lo diré de una forma violenta, brutal.

Ninguna persona puede matar a otra, como si tuviera la muerte del otro en su mano.

Cuando una persona mata a otra persona, la perpetradora es solamente el verdugo para otra fuerza que actúa detrás de ella, es el órgano ejecutor para esa fuerza. Sólo mirando eso, aquello que actúa detrás, podemos despedirnos de esa distinción entre el bien y el mal.

La claridad

También quisiera compartir una experiencia, que tuve en el trabajo con pacientes sicóticos. Sobre todo en casos de esquizofrenia. Se puede ver que la esquizofrenia se desarrolla cuando alguien está identificado, a la vez, con una victima y con un perpetrador. Y me puedo imaginar, que en esta familia, las hijas están en peligro de acabar trastornadas. Porque esas dos partes no se unen para ellas. Ahora quisiera demostrar como se puede abordar un caso así.

Hellinger escoge a la representante de una de las hijas de la constelación anterior (la que dijo que algo había quedado incompleto), también elije al representante del abuelo y lo coloca detrás de la hija y también coge a la representante de la victima que estaba más enfadada (es importante que escoja a esta victima) y la coloca al lado del abuelo, detrás de la hija.

La hija se muestra inquieta, mueve nerviosa las manos sin poder juntarlas.

Hellinger: El movimiento de las manos nos muestra exactamente este movimiento, no puede juntarlas.

El ejercicio sería, que la hija se ponga frente al abuelo y a la victima, mirándoles de frente y los rodeas con tus brazos, a los dos a la vez. Y ahora llevas a los dos a tu corazón, tanto al perpetrador como a la victima, con el mismo amor, respira profundamente.

Y ahora te das la vuelta y te apoyas de espalda contra los dos, respirando profundamente.

Y ahora avanzas unos cuantos pasos. Ahora vosotros dos os miráis.

Le dice a la hija que los mire de nuevo. Te das la vuelta y caminas de nuevo hacia delante.

¿Como te encuentras?

Representante de la hija: Mejor.

Hellinger: Ok. Gracias.

Esta es una dinámica fundamental, muy importante, para tratar la esquizofrenia. Quisiera explicarlo otra vez exactamente.

Primero ponemos a la victima y al perpetrador juntos. Y la persona trastornada se pone de espaldas a ellos. Entonces se ve el efecto. Después la persona se da la vuelta, rodea con los brazos a ambas partes y así les da, por igual, un lugar en su corazón, tanto a la victima como al perpetrador. Así pueden confluir en una sola cosa. Después la persona se da la vuelta (de espaldas de nuevo), para apoyarse de espaldas contra los dos, así los tiene a sus espaldas, pero de forma que en su corazón ya son uno.

Después avanza unos pasos.

También es importante que victima y perpetrador se miren y encuentren el amor del uno hacia el otro. Y por regla general lo hacen. Aquí se pudo ver. Esto ya vino preparado por la constelación anterior. Y después la persona se da la vuelta de nuevo, para ver qué está ocurriendo en términos de reconciliación entre perpetrador y la victima.

Así después ya puede darse la vuelta y dejarlo atrás.

Estos serían los puntos a tener en cuenta en este ejercicio.

Hellinger a la mujer de la pareja: Para ti sería un buen ejercicio.

La mujer de la pareja: Ya lo hice.

Hellinger: Si, pero hacia fuera... Hacia fuera...

Te diré algo más: Cuando alguien está identificado por una parte con las victimas y de allí se toma el derecho de estar enfadado, en la mayoría de los casos acaba cayendo en la culpa, como un perpetrador. Eso habría que mirarlo muy personalmente por tu parte, hasta que encuentres la paz. Eso ya entró en tu alma y me alegro. Bien.

La violencia

Me alegro de tener algo más corriente ahora. ¿De qué se trata?

Asunto: Pareja donde el hombre se enfada mucho, siente mucha violencia y tiende a transgredir los limites.

Hellinger: (saca al hombre de la pareja), ¿Quien es violento? ¿Cuando es violento un Hombre? Cuando lucha por su madre. (pregunta al hombre), ¿Es así?

Hombre de la pareja: Sí.

Hellinger: Ok. ¿Quieres que te vayamos reduciendo? ¿convertirte en un hombre común? Bien, elegiré a alguien para tu madre.

Representantes: Madre y padre del Hombre (de la pareja), el hombre y la mujer de la pareja se representan a sí mismos.

Hellinger coloca a la representante de la madre del hombre frente a él. Después de un tiempo, saca al padre y lo coloca frente a la madre, también coloca al hijo entre el padre y la madre, éste se acerca al padre en actitud desafiante hasta ponerse a su lado, quedando los dos frente a la madre.

Hellinger al hombre de la pareja: “dile a tu madre: él es más grande".

Hellinger coloca al hombre de la pareja sentado delante del representante de su padre apoyándose en él.

Se dirige a la madre, di a tu hijo: “pues sí que eres el pequeño ".

Hellinger: Ok. Eso ha sido todo. Esto fue la sanación de la violencia, algo muy simple. Y el paso siguiente, ¿quieres que lo demos?

Hombre de la pareja: Sí.

Hellinger coloca a la mujer de la pareja frente al hombre: Inclínate ante tu mujer muy levemente, mírala y dile: "Te respeto como mi mujer”. “Respeto tu dignidad".

Hellinger se dirige a la mujer: mírale a él y dile "Por favor protégeme".

El hombre abraza a la mujer y ella se cae al suelo, mientras él la sigue abrazando en el suelo.

Hellinger a la mujer: dile a él "Sujétame para que me quede".

Hellinger: Ok. Ya está.

Hellinger: Algunos hombres se vuelven violentos porque no quieren que la mujer se vaya. Pero hay mejores métodos para retener a la mujer. Ok.

El actuar del alma

Mirando el trabajo que ayer aquí vivimos, tenemos que despedirnos de algunos conceptos que nos son familiares.

Y uno de esos conceptos es que nosotros pudiéramos mantener el secreto de algo.

Si nosotros silenciamos a una persona, ha desaparecido del mundo, nadie lo notará. Muchas generaciones posteriores sí lo notarán.

Y también tenemos la imagen de que una persona que ha muerto, también ha desaparecido. Los muertos están presentes y también los muertos están en un estado de desarrollo.

Por lo que aquí surge, se puede ver que también ellos tienen una tarea por delante, al menos muchos de ellos. Y vemos que nosotros por la manera en que los tratamos, podemos apoyarlos en este proceso. Primero por el respeto y después también retirándonos de todo aquello que únicamente pueden hacer ellos y que sólo deben hacer ellos.

Y la peor intervención en el Reino de los muertos es: Cuando alguien piensa que tiene el derecho y la posibilidad de vengarlos y eso no solamente es fatal para los muertos, sino que también es fatal para los vivos.

Muchos crímenes tienen que ver con que alguien secretamente pretende vengar a los muertos. Y eso no siempre es consciente. También estos vengadores se encuentran involucrados en un proceso que no captan y lo que aquí actúa sobre todo, también se revela en el trabajo con constelaciones familiares.

La instancia que aquí actúa especialmente, es lo que yo llamo la consciencia colectiva.

Es decir, que al lado de la consciencia que nosotros sentimos como inocencia o culpa, también hay una consciencia inconsciente que no sentimos y cuyas leyes surgen y emergen a través del trabajo con constelaciones.

Aun quisiera explicitar algunos detalles aquí.

Una familia en un sentido más extenso, es controlada por un alma común y por una consciencia común. Es lo que constantemente vemos en el trabajo con constelaciones, así hay que saber cuales son las personas que esa consciencia común abarca, es solamente un número limitado lo que esta consciencia abarca.

Sabiendo esto, las demás personas que también pertenecen a la familia, pero que esta consciencia no abarca, se pueden dejar de lado en el trabajo con constelaciones.

Ahora enumeraré a las personas que esta consciencia abarca. Estas personas son:

Los hijos, también aquellos que nacieron muertos, a veces también los abortados y a veces también los abortos espontáneos, eso depende de las circunstancias. Ese es un nivel.

El siguiente nivel son los padres con sus hermanos, es decir los tíos.

El siguiente nivel son los abuelos y después a veces también algunos de los bisabuelos. Esos son los familiares.

Pero a veces también la consciencia familiar también abarca a personas que no son de la familia directa. Todos aquellos que para alguien de esta familia que acabo de nombrar hicieron sitio.

En primer lugar parejas anteriores de padres y abuelos.

Pero también aquellos por cuya perdida, o por cuya desventaja, los miembros de la familia tuvieron una ventaja. Por ejemplo: Cuando en una familia ganaron bienes a costa de muchos otros, a veces incluso a costa de la vida de muchos otros, entonces todas aquellas personas que pagaron por esta riqueza, también forman parte de ese sistema.

Si os fijáis en las grandes familias ricas, sobre todo esas familias de nuevos ricos y si os fijáis en los destinos que allí se van desarrollando, ahí os podéis hacer una idea, de la potencia de las fuerzas, con qué fuerzas actúan todavía las vidas y las suertes de aquellos que fueron excluidos.

Todos ellos forman parte del sistema familiar y son controlados por una consciencia común.

Además, hay aún otras personas que vimos ayer, perpetradores y victimas, también forman parte del sistema familiar.

Cuando uno de la familia fue un asesino, también los asesinados forman parte del sistema. Actúan sobre ese sistema hasta que por fin se les da la honra y hasta que el perpetrador pueda encontrar la paz a su lado. Cuando también él está muerto, cuando sabe que también él se ha merecido la muerte y así se pone a su lado.

Pero como pudimos ver ayer que el perpetrador no puede hacerlo si las victimas muertas no lo acogen.

Aquí en el fondo, está transcurriendo algo que no somos capaces de captar, estamos viendo los efectos.

Porque lo especial del trabajo con constelaciones, es que los representantes una vez que sintonizan con sus papeles, o mejor dicho están realizando esas tareas, se sientan de manera idéntica a como se sienten esas personas no presentes. O el hecho de que representen a los vivos aunque estos no estén presentes.

Se puede comprobar inmediatamente hasta donde representan a los muertos. En cuanto estos son representados no lo podemos comprobar directamente. Pero los efectos que aquí surgen, con esa vehemencia, no pueden ser fantasías.

De la misma manera que alguien en un papel no puede fantasear sobre quien estará representando. Se nota enseguida, todos lo notan. Porque de hecho cuando este trabajo está transcurriendo, todos están en conexión con un alma mayor. Están en contacto con esa alma mayor. Y así se dan inmediatamente cuenta cuando alguien se desvía.

En un grupo se puede notar inmediatamente, en el momento que el grupo empieza a inquietarse, se pierde el contacto.

Para los terapeutas es de suma importancia. Cuando aquí el cliente empieza a contar algo y el grupo empieza a inquietarse, uno le para enseguida.

Todo lo que dice es bla, bla, pero si todos se mantienen centrados, se da lo esencial. Y no porque los individuos se centren, si no porque son cogidos, por algo más grande. Y en ese algo mayor nos unimos en este trabajo.

Volviendo a esa consciencia colectiva inconsciente.

Esa consciencia sigue a tres órdenes fundamentales. Y esa consciencia también defiende esos tres órdenes fundamentales.

El primero de estos órdenes fundamentales sería:

Todos los que forman parte del sistema tienen el mismo derecho de pertenencia, esa consciencia colectiva no permite que nadie sea excluido. No permite la distinción entre buenos y malos, porque bueno significa: yo tengo más derechos a pertenecer. Y " malo " significa: tú tienes menos derecho a formar parte.

Distinguiendo entre buenos y malos, distinguimos entre aquellos que tienen derecho de formar parte y aquellos que son excluidos.

Por eso la consciencia personal, si uno lo piensa hasta la ultima consecuencia, es terrible.

A través de esa consciencia, nos creamos un cielo y nos creamos un infierno.

Nosotros decidimos a través de nuestra distinción, quien debe ir al cielo y quien debe ir al infierno. Y eso es la suma arrogancia.

Aquellos que obran en consciencia, se ponen a un mismo nivel que Dios. A saber un Dios terrible que ellos se imaginan, por la influencia de esta consciencia. Eso sería lo primero.

Ahora bien cuando una persona se desvía de esa consciencia, cuando una familia excluye a uno de sus miembros, o lo olvida, lo cual también sería una exclusión, entonces todo el sistema está trastornado.

Y la consciencia colectiva arregla este desorden de alguna manera. Así esa consciencia elige a una persona inocente posterior, para representar a aquel excluido. Y sin que la familia sepa por que, uno de sus miembros se hace criminal, o sicótico, o se suicida, sin ninguna razón visible y ni siquiera la persona misma sabe el motivo. Todo esto ocurre bajo la influencia de esta consciencia colectiva.

Y aquí en el trabajo con constelaciones, ¿como se puede solucionar esto?

Tenemos que someternos a esa ley que dice:

Cada uno tiene el mismo derecho de pertenencia.

Eso en la practica significa que cada uno de los excluidos, u olvidados, tiene que ser reintegrado en el sistema, hay que darle su lugar y también su dignidad. Así esa consciencia colectiva inconsciente queda satisfecha, por así decirlo. Y la persona que tenía que imitar a un excluido, se ve librada de las intrincaciones.

En las tragedias griegas se puede ver con precisión el actuar conjunto y confluir entre la consciencia personal (la que sentimos) y la consciencia colectiva inconsciente.

Y para comprenderlo aun tenemos que conocer una ley más, de esa consciencia colectiva inconsciente. Y esa ley es:

Todo miembro que estuvo antes, tiene prioridad ante aquellos que vienen después. Por eso nunca nadie de los que nacieron después, debe inmiscuirse en los asuntos de los que nacieron antes que él.

Quiere decir que los hijos nunca deben inmiscuirse en los asuntos de sus padres. No les corresponde salvar a sus padres. Ni tampoco les corresponde desentrañar los secretos de sus padres. Ni tampoco les corresponde vengar las injusticias que sus padres u otros antepasados sufrieron. Ni tampoco les corresponde expiar la culpa de los padres. Donde quiera que una persona lo intente así, esa persona fracasa, sin excepciones.

Siempre que alguien lo intenta la consciencia colectiva lo hace fracasar y esa es la tragedia. Por un lado el héroe quiere hacer algo, por aquellos que estuvieron antes que él. Quiere vengarse de alguien, quiere expiar en lugar de alguien … y bajo la influencia de su consciencia personal se siente bien haciéndolo y también inocente y se siente grande. Pero fracasa bajo la influencia de la consciencia colectiva inconsciente. Y para la consciencia colectiva inconsciente los antiguos tenían un nombre: lo llamaban los dioses.

Donde vemos que los dioses intervenían en las tragedias, en el fondo se trata de la consciencia inconsciente colectiva.

Pero también la consciencia colectiva inconsciente es una consciencia fatal. Porque condena a inocentes a repetir una suerte fatal.

Ahora la pregunta sería: ¿Existe un camino que va más allá de la consciencia personal y de la consciencia colectiva inconsciente? Llevándonos a un nivel superior o también a un nivel más profundo, como queráis. A un nivel donde la reconciliación sea posible. De manera que todas estas distinciones entre el bien y el mal y entre grandes y pequeños se superen. Y como aquí pudisteis ver, eso existe.

Hay movimientos del alma que, de forma irrefrenable, se dirigen hacia la reconciliación. Además de una manera que nunca podemos prever, ante ella solamente podemos asombrarnos.

Ayer lo pudimos ver en la constelación con el perpetrador y las victimas. Aquí hay fuerzas más profundas que obran. Fuerzas sagradas. Pero sólo se muestran cuando nosotros nos acabamos de despedir de nuestras imágenes de la consciencia y también de las intenciones que esa consciencia controla y dirige.

¿Y porque habré contado todo esto ahora? Como una ayuda para las parejas. Sabiendo un poquito de esto, las parejas pueden tratarse con mucha más serenidad, con mucha más cautela. Y uniéndose a la gran alma, pueden esperar, hasta que una buena solución se muestre.

Por favor, sujétame para que me quede

Asunto: Una pareja se sienta al lado de Hellinger. Mientras Hellinger mira a ambos, él mira a Hellinger y ella mira al suelo y se muestra inquieta.

Hellinger: Se dirige a la mujer de la pareja, ¿de que se trata?

Ella: cada año tenemos varias crisis de pareja.

Hellinger: Le pregunta a él, ¿como se muestran estas crisis?

Hombre: Con separación, con ganas de dejarlo y con sentimiento de abandono. Siento que no soy libre y que es momento de afrontar una decisión en mi vida, de caminar solo con mi familia sin arrastrar la carga familiar.

Hellinger: ¿Tenéis hijos?

Mujer: Dos. La primera es una hija y el segundo un hijo.

Hellinger: Configuraremos la familia actual.

Representantes: La pareja y sus dos hijos. Posteriormente sale una hermana de la abuela, para una constelación aparte.

Mujer a la derecha del hombre y los hijos frente a ellos.

Hellinger: Comprobaré a ver cuales son las direcciones. Saca a la mujer fuera del entorno mirando fuera. Pregunta a la representante de la mujer: ¿te sientes mejor ahí? (la representante de la mujer asiente que sí, está mejor en esa posición). Ahora pregunta a la mujer de la pareja: ¿Sabes lo que eso significa?

Mujer: Que me voy.

Hellinger: Que quieres marcharte. Quizás también significa que quieres suicidarte. ¿Lo has pensado alguna vez?

Mujer: No.

Hellinger: Primero trabajaré por separado con ella. A ver qué vínculos hay aquí y si podemos encontrar una solución para ella. ¿que pasó en tu familia de origen?

Mujer: Mi padre y un hermano son maniaco depresivos.

Hellinger: ¿sabes lo que significa maniaco? … maniaco significa: quiero morir.

Son los que despegan y son los que representan a un muerto. ¿eso tiene sentido para ti si lo digo?

Mujer de la pareja: Sí.

Hellinger: Ya vimos la respuesta antes, porque ella asintió con la cabeza. ¿Tú también tienes fases maniacas a veces?

Mujer: No.

Hellinger: Ahora tengo que volver a preguntarte, ¿que es lo que pasó en tu familia de origen?

Mujer de la pareja: mi abuela se casó con el marido de su hermana (padre de mi padre) y esta hermana murió loca.

Hellinger: Obviamente la que tiene más peso aquí es esta hermana de tu abuela. (coloca a una representante de la hermana de la abuela, frente a la representante de la mujer de la pareja).

La representante de la mujer tiembla, la representante de la hermana de su abuela la abraza.

Hellinger coloca a los representantes del abuelo al lado de la hermana de la abuela y retira a la mujer, poniendo en el lugar de esta última a la representante de la abuela, que abraza llorando a la abuela.

Hellinger coloca a la representante de la mujer al lado del representante del hombre. Y pregunta a la mujer:

¿Cómo te encuentras?

Representante mujer: bien. Pero siento que con mi hija me tengo que agarrar más a mi marido. Como si tuviera mucha fuerza ella y me arrastraría hacia ella y yo quiero estar aquí.

Hellinger coloca a la representante de la hija delante de la hermana de la abuela y abuelo. Pregunta a la hija: ¿está bien aquí?

Representante hija: Sí.

Hellinger: la hija está dispuesta a marcharse para que tú te quedes. Es una hija muy cariñosa. Pero encontraremos una solución mejor. Ahora tú miras a tu marido y le dices con amor: " Por favor, sujétame para que me quede ".

Hellinger: míralo,… míralo...

(los hijos se abrazan…), Los niños muestran lo que los padres deberían hacer. Sigue el movimiento del alma muy lentamente.

Representante mujer se cae al suelo.

Hellinger lleva a la representante de la hermana de la abuela, junto a la mujer y le dice que la levante. Ésta la levanta.

Hellinger pone a la hermana de la abuela detrás de la representante de la mujer para que la apoye. Coloca a los hijos al otro lado del padre y les pregunta ¿Qué tal aquí? Ambos contestan: mejor.

Pregunta al representante del padre ¿cómo te sientes?

Representante del padre: Yo tengo mucho miedo, no tengo fuerza y estoy solo.

Hellinger: Ahora falta algo de la familia de origen del padre.

¿Qué pasó en tu familia de origen?

Hombre: mi abuela materna murió cuando mi madre era muy pequeña y entonces fue adoptada. Mi hermano pequeño murió joven de un accidente de coche. Mi madre tuvo dos abortos.

Hellinger: Aquí lo importante son la abuela y tu madre.

Aquí se ve que no podríamos solucionar nada sino tenemos en cuenta a las familias de origen. Y ahora por ejemplo trabajar sólo con la pareja, haciendo ejercicios de comunicación, o buenos consejos… ¿para qué?

Hellinger aparta a un lado los representantes de la pareja, de tal forma que observen a distancia lo que ocurre. Coloca a dos representantes nuevos, una para la abuela y otra para la madre del hombre de la pareja. Pone a ambas una enfrente de la otra.

Ambas se miran, la representante de la madre llora.

Hellinger a la representante de la abuela: dile: “yo sigo a tu lado". "Aunque esté muerta yo sigo a tu lado".

Se abrazan.

Hellinger coloca al hombre al lado de ellas.

Hellinger a la madre: dile a la abuela "Yo tengo un hijo".

El hombre se abraza a su abuela.

Y después la madre se une al abrazo. Los tres se abrazan.

Hellinger a la madre: mantente fuerte, eres la madre.

Obviamente el hijo es llevado a tomar el papel de su madre. Así actúa ella aquí, en un principio como una niña, no como la madre.

Bien.

Pregunta al hijo: ¿Cómo te encuentras?

Hombre: Bien.

Hellinger ahora pone al hombre junto a la mujer y las hijas, en el lugar de su representante.

Y coloca a la madre y a la abuela detrás de el.

También saca a la mujer y la coloca donde estaba su representante. Pone a los representantes de los hijos enfrente y la pareja se abraza.

Hellinger: Creo que lo hemos conseguido. Ok.

Cuando dejamos que una persona configure su constelación, la información principal está en la primera imagen. Independientemente de lo que hayan dicho antes, todo eso era secundario, en comparación con todo aquello que aquí surgió.

La mujer de la pareja había dejado el sitio libre para poder pasar. Éste es el movimiento que indica lo que está pasando. Por eso seguí inmediatamente ese movimiento. Normalmente hubiera pedido al marido que retocara la imagen. Para ver la diferencia, ¡¡pero como esto estaba tan claro!!

La cuestión, es siempre la misma, ¿es mejor o es peor? si ella hubiera respondido peor, hubiera dejado que lo configurara él. Y allí hubiera surgido otra cosa diferente. Pero aquí estaba clarísimo y me quede con este asunto.

Aun os diré una cosa más, la felicidad hay que cuidarla. Ok. Bien.

Irse es lo adecuado

Quisiera comentar algo más sobre la constelación de ayer.

Le dice a la mujer de la pareja: Quiero darte otra oportunidad para que se aclare vuestro asunto. ¿como te encuentras hoy?

Mujer de la pareja: Preocupada por dentro. Con ganas de aclarar cosas que tengo dentro que me preocupan.

Hellinger: Pero yo no accederé a eso. No! Haré otra cosa.

Configuraré tu familia de origen.

¿Quien forma parte?

Mujer de la pareja: Mi madre, mi padre y una hermana más pequeña que yo.

Hellinger: ¿Alguno de tus padres tuvo una relación vinculante anterior? ¿Murió algún niño?

Mujer de la pareja: No.

Representantes: La hermana, la madre, el padre, mujer de la pareja.

Configuración: Las representantes de la mujer y hermana juntas y enfrente la representante de la madre al lado del padre.

Hellinger lleva a la mujer fuera, ¿Cómo te encuentras aquí?

Madre: Mejor.

Hellinger a la mujer: ¿sabes lo que significa? … Quiero morir. ¿Quien en la familia quería morir?

Mujer de la pareja: No lo sé.

Hellinger: El padre. Se ve claramente. Y ella dice: yo muero en tu lugar. ¿que pasó en la familia de tu padre?

Mujer de la pareja: Que yo sepa nada. Mi madre siempre descalificó mucho a mi padre, nunca lo tuvo en cuenta.

Hellinger coloca a la representante de la mujer al lado de su hermana. Y pone frente al padre a la madre de éste.

El representante del padre llora.

Hay otra cosa más.

Retira a la abuela y el padre se tumba boca abajo en el suelo. Le dice a la madre que se tumbe a su lado. Esta se tumba al lado del representante del padre y se abrazan.

Hellinger dice a las representantes de las hijas que se arrodillen y se inclinen ante sus padres.

Hellinger dice a los padres que se levanten juntos.

Hellinger pregunta al padre: ¿Qué pasó en tu interior?

El padre: Me sentí muy atraído hacia algo y luego sentí mucha culpa.

Cuando mi mujer se acercó, sentí menos culpa porque la compartíamos. Era de los dos, pero no tenía descanso.

Hellinger a la madre: ¿y para ti?

La madre: No se, me duele, pero no se el qué.

Hellinger, a un representante más, le dice que se eche de espaldas al lado de los representantes de los padres.

El padre se tumba al lado de éste.

Pregunta a la mujer, ¿sabes lo que podría ser?

Les dice a las hijas que se levanten y se den la vuelta. Les pregunta: ¿Qué tal así? Ambas contestan: bien.

Dan dos pasos más adelante. ¿y ahora? las retira aun más, ¿y ahora?

Las hijas: Mejor.

Hellinger: Aquí hay algo que no sabemos, pero esa es la solución, (señala a las hijas, que están retiradas y de espaldas). Eso tiene que quedarse con tu padre y con tu madre, sea lo que sea y tu miras hacia delante.

Y quizás entonces vivas un poquito más.

Hellinger al padre, ¿Cual fue tu imagen?

Representante del padre: Una mujer adulta que recibió algún daño por culpa mía y de mi mujer.

Hellinger mira a la última representante que sacó, que estaba tumbada al lado del padre.

Última representante: Que no me tuvo en cuenta.

Hellinger: Ok.

Lo que esta mañana dije de la consciencia colectiva inconsciente y sobre las leyes que aquí rigen, se hicieron patentes en esta constelación. Cómo una hija pretende expiar, interviene y todo es en vano; por el contrario, ella fracasa. Ok.

El respeto

Hellinger: Parece que vuestro asunto es menos grave. Es mi impresión.

Mujer de la pareja: Tal vez haya una pareja que lo necesite más que nosotros, pero queríamos trabajar aquí.

Hellinger: ¿Y ahora trabajaré con vosotros con más ganas o con menos? Esta clarísimo. No están en sintonía.

Pregunta al hombre: ¿Siempre es tan fresca tu mujer?

Hombre de la pareja: A veces.

Hellinger: Quizás sea éste el problema, ¿de qué se trata?

Asunto: Desequilibrio entre las necesidades sexuales del hombre y las necesidades emocionales de la mujer. Ella lo irrita y lo aleja.

Hellinger: La mujer no necesita ningún hombre, ¿no te has dado cuenta todavía?

Te has equivocado con ella.

Mujer: No creo que no necesite ningún hombre, yo me siento bien con él.

Hellinger: algunos también se sienten bien con su perro...

Hombre: Creo que ella está a un nivel más alto de trabajo personal y yo estoy más necesitado.

Hellinger: No quiero saber tanto.

Coloca a la mujer y frente a ella a un representante de su padre y otro para su madre.

Ambos padres se abrazan y miran a su hija. La hija se abraza a ellos.

Hellinger: Dile a tu padre "Mamá es mejor en todos los aspectos".

Y después díselo también a tu madre, "tu eres la mejor en todos los aspectos".

Hellinger a la mujer: ¿sabes que hemos hecho contigo?

Tú te comportabas como una mujer que piensa que ella es mejor que su madre. Y una mujer que piensa que ella es mejor que su madre no tiene ningún respeto hacia los hombres, ni tampoco los comprende. Por tanto ¿cómo una niña es capaz de convertirse en mujer? estando al lado de su madre, como la más pequeña. ¿de acuerdo? Aquí lo dejo.

Y lo mismo se aplica también a la inversa para los hombres.

Un hombre que no respeta a su padre, pensando que en relación a su madre él es mejor que su padre, este hombre no tiene ningún respeto para las mujeres. Un hombre aprende el respeto hacia las mujeres con el padre. Y la mujer aprende el respeto hacia el hombre con la madre.

Ahora imaginaros un hijo de mama con una hija de papa y los dos se casan, ninguno sentirá respeto por el otro. Por eso habrá que arreglarlo en la familia de origen. El hombre tiene que respetar a su padre y la mujer tiene que respetar a su madre.

Muchos problemas de pareja pueden ser solucionados de esta manera tan simple.

El hijo de mama no es fiable para la mujer y la hija de papa no es fiable para el hombre. Pero me han dicho que las hijas de papa son un poco más bonitas, pero no aportan nada.

La decisión de tener un hijo

Asunto: Secreto de la tatarabuela con tres hijos que emigró con su amante a otro país haciéndose pasar por viuda. El hombre de la pareja no quiere asumir el compromiso de tener hijos, él fue adoptado.

Hellinger: Sí, es lo que corresponde. ¿Las tres hijas eran de ese amante?

Mujer: Sí, eso parece.

Hellinger: Una vez leí un chiste en Escocia, un granjero que estaba mirando los cerdos con su mujer y había un cerdo bastante gordo y la mujer le dijo al marido: mañana podríamos sacrificar este cerdo, el marido le preguntó: ¿Por qué? bueno, mañana sería nuestro aniversario de nuestras bodas de plata y el marido le contesta: ¿y el pobre animal debería morir por algo que pasó hace 25 años?

¿Hay algo más cercano todavía? preguntaré al marido.

Hombre: La relación no fluye y a mi me cuesta trabajo comprometerme ante la decisión de tener un hijo.

Hellinger: Ahí está el problema.

A la mujer: ¿tu quieres tener un hijo?

Mujer de la pareja: Sí.

Hellinger a la mujer: déjalo, quien no está dispuesto, ahí termina la relación.

Esta es la seriedad. Y no tengo reparos de decirlo cuando está muy claro, de lo contrario estaría jugando con ellos.

Ahora, una vez que haya seriedad, haré algo.

Le dice al hombre: habrá que mirar si hay algún obstáculo desde tu familia de origen.

¿estuviste casado anteriormente?

Hombre: No.

Hellinger: ¿Que pasó en tu familia de origen?

Hombre: Soy adoptado.

Hellinger: Ese es un destino especial. ¿Conoces a tus padres? ¿has escuchado algo de ellos?

Hombre: Mi madre adoptiva me dijo lo que ella sabía, su nombre, su procedencia, su estatus social y recientemente mediante una carta astral obtuve información.

Hellinger: ¿Sabes algo de tu padre?

Hombre: No.

Colocan a los padres biológicos, él y sus padres adoptivos.

El representante del hombre camina hacia su madre biológica.

Hellinger: dile a tu madre biológica "tú me diste para siempre".

"Y ahora yo renuncio a ti para siempre". "Ahora me voy con mis padres adoptivos, ellos me mantienen con vida".

Hellinger lleva al hombre junto a sus padres adoptivos y se abrazan los tres.

Ahora date la vuelta y apóyate en tus padres adoptivos. (Pasado un tiempo) ¿ahora qué tal?

Representante del hombre de la pareja: Bien, hubo un momento que sentí felicidad, como si los hubiera reconocido.

Hellinger: Míralos de nuevo y di a tus padres adoptivos: "De vosotros aprendí como cuidar bien a un niño".

Hellinger coloca al hombre de la pareja en el lugar de su representante. Éste mira a sus padres adoptivos. Hellinger le dice: Ponte delante de tus padres biológicos y diles" Y ahora me voy con los padres que me mantuvieron con vida".

Hellinger lleva al hombre de la pareja junto a sus padres adoptivos y éste los abraza.

Después lleva a la mujer de la pareja frente al hombre, se miran y se abrazan.

Creo que ahora mataremos el cerdo. Ok, gracias.

La humildad

Hellinger: ¿Cuanto tiempo lleváis casados?

Mujer: No estamos casados, pero llevamos dos años juntos.

Hellinger: ¿Porque no estáis casados?

Hombre: No se lo pregunte, hasta ahora no salió.

Hellinger: Creo que no vale la pena trabajar con esta pareja. Para vosotros no es serio … no es serio ….

No puedo trabajar con vosotros, no debo hacerlo.

La mujer: En nuestra relación no funcionan las cosas, pero de todas formas cada uno de nosotros viene de familias con muchas intrincaciones.

Hellinger: Entonces cada uno de vosotros tendrá que trabajar con su familia de origen, pero aquí como pareja no podemos trabajarlo.

Mujer de la pareja: ¿Es importante que hayamos tenido un aborto juntos?

Hellinger: Bueno, ahí, de todos modos por regla general, la relación se acaba.

Y eso también es un indicio de que la relación no funciona, porque junto con el hijo también se aborta la otra parte de la pareja.

Mujer: Eso lo conozco de su libro, de que ahí se aborta la otra parte de la pareja, pero también hay una oportunidad si hay bastante disposición y amor…

Hellinger: Si es así, pero aquí no está. No puedo trabajar con vosotros ahora. Yo aquí hago una terapia de parejas, podéis ir a otra parte y trabajar vuestra historia personal, aquí esto es un seminario de parejas y yo tengo que mirar por el bien de todos. Aquí lo dejo.

La seriedad

Asunto: Pareja 5 años casados. Y ambos tuvieron parejas anteriores.

El hombre tiene dos hijos con su anterior mujer hijo de 13 e hija de 8 años. Los hijos están la mitad del tiempo con cada uno.

Ella no se casó con sus anteriores parejas y tiene un hijo de 16 años que desde hace un año vive con el padre y otra hija de siete años con otra pareja anterior.

La relación no funciona en lo cotidiano, aunque hay un sentimiento profundo entre ellos que les mantiene unidos.

Entre ellos no hay hijos y ninguna de las anteriores parejas se casaron.

Hellinger: Esta es una familia compleja, los dos tuvieron relaciones vinculantes anteriormente, tienen hijos de sus relaciones anteriores. Ellos no tienen hijos juntos. Configuraremos este sistema actual.

Constelación:

Él con su pareja anterior y sus dos hijos.

Ella con sus parejas anteriores y sus dos hijos.

Hellinger pide al hombre de la pareja que los configure.

Configuración de él: Primera mujer de él, a su izquierda él, a su izquierda ella.

En perpendicular a ellos los hijos de él y la hija de ella.

El padre (segundo marido de ella) de la hija de ella, mira a su hija frente a ellos.

El primer marido de ella con su hijo está frente a la pareja y primera mujer de él.

Hellinger le pide a ella que los vuelva a configurar.

Configuración de ella: Igual, sólo varía que coloca al padre de su segunda hija detrás de ésta.

Hellinger: Bien. Él no se ha separado de su primera relación, toda la energía de su hijo mayor fluye hacia su madre.

Hellinger pone al primer hijo de él frente a la madre. Y pide al resto que mantengan sus posiciones. La madre mira al hijo mayor, se ríe. Se acercan y se abrazan.

Hellinger al hombre: ¿Pasó algo entre vosotros cuando te separaste de tu primera mujer?

Hombre: Los últimos cuatro años de relación con mi primera esposa fueron muy difíciles. Murió el padre de ella y ella enfermó de cáncer.

Hellinger al hijo: dile a tu madre "Estás demasiado enferma para mí".

La madre se retira y se va, desde la distancia aún mira al hijo y se vuelve a acercar de nuevo, mira a su primer marido. Éste se pone nervioso y al final se abraza a su actual esposa. El hijo se acerca a su madre.

Hellinger al hijo: arrodíllate delante de tu madre e inclínate profundamente.

Después de un tiempo la madre lo levanta, se miran madre e hijo cogidos de la mano y se abrazan. Ambos miran al padre.

Hellinger al padre: ¿Cómo te sientes tú ahora?

Representante del padre: Mejor, ahora estoy mejor con ella (se refiere a su ex pareja), que con mi hijo.

Hellinger: Naturalmente, la madre es grande y el marido es pequeño.

Hellinger pregunta a cada uno de los representantes como se sienten.

Representante mujer de la pareja: Ahora estoy mejor, también me siento más cerca con ella.

Representante de la hija del hombre de la pareja: A medida que va pasando el tiempo, tiendo a irme para allá (hacia la segunda pareja de la mujer e hija de ésta). Hellinger la pone frente a estos últimos y después la retira fuera.

Hellinger a la pareja: Ambos perdisteis a vuestras parejas, tú perdiste a tu mujer y tú perdiste a los hombres. Esa es la seriedad. Ok. Ya está.

Vínculos

Quisiera hablar de los vínculos.

Es lo que aquí quedó patente en esta constelación. A través de la consumación sexual, a través de la plena consumación del acto sexual, quiere decir con todos sus riesgos, se crea un vínculo entre el hombre y la mujer y ese vínculo es indisoluble. Algunos dirán que eso es de la enseñanza católica. No lo es. Porque el vínculo también existe fuera del matrimonio. No es que el matrimonio sea indisoluble, si no que el vínculo entre una pareja que tomó el riesgo, es indisoluble.

Y se ve en los efectos, después la pareja ya no puede separarse y si se separa, es sólo con un sentimiento de dolor y de culpa.

Nadie sale de un vínculo así, inocente. Por eso el primer vínculo es el más grande.

Vínculo y amor no es lo mismo. Más tarde alguien puede tener una relación con otra pareja y el amor puede ser más grande, pero el vínculo es menor. Si esa pareja se separa, será con menos dolor y con menos sentimiento de culpa. Y si hay una tercera y una cuarta relación, el vínculo es muy pequeño, esas personas se separan con facilidad. Y al cabo del tiempo, la capacidad para el vínculo se pierde, se acaba.

Ahora bien, cuando una persona se separa a la ligera, aquí (se refiere a la anterior constelación) la impresión fue una separación a la ligera de la primera mujer, una separación sin reparos. Entonces más tarde muchas veces un hijo se castiga, hasta el extremo de incluso suicidarse para expiar esa separación a la ligera. El vínculo también se crea en el incesto y también en una violación. Y por eso el hijo o la hija que tuvo una experiencia de incesto, permanece vinculado con el perpetrador.

Y después de una violación la mujer permanece vinculada al perpetrador, no puede separarse, sólo… sólo a través del amor.

Por ejemplo una niña que estuvo involucrada en un incesto con el padre no puede desligarse de él y posteriormente tiene problemas para establecer una relación y un vínculo si el primer vínculo no fue resuelto con amor.

Por tanto cuando algunos terapeutas proceden con indignación contra el perpetrador, por ejemplo demandándolo, la hija se castiga. La indignación es fatal para la hija. Si la hija le puede decir al padre: " Te quise mucho y por ti lo hice todo ", entonces el amor se reconoce y se pueden separar. La hija se puede separar.

En este contexto hay que tener en cuenta que el incesto en todos los casos es una relación de triangulo, porque hay dos culpables. En el caso de un incesto entre padre e hija, la madre siempre está involucrada. Muchas veces porque ella se sustrae al marido y le acerca a la hija como compensación.

O en un segundo matrimonio, en el que una mujer aporta una segunda hija, ella le exige o le pide a su marido más de lo que ella le da y en compensación se da el incesto. Y muchas veces un incesto ocurre entre un padrastro y la hijastra y eso tiene que ver con esta dinámica.

Para solucionarlo, la hija debe decirle al padre “lo hice muy a gusto, por la madre” y le dice a su madre, “lo hice por ti y a gusto”. Y en ese momento la dinámica oculta se destapa y la madre puede decirle a la hija "lo siento".

Y el padre puede decirle a la hija "lo siento. Y ahora me retiro”, así la hija se puede retirar, su amor se ha revelado y lo que se ha revelado es su inocencia. Y así queda libre y así también puede entablar una nueva relación.

Lo mismo ocurre en el caso de una violación.

En un taller vino una mujer que quería trabajar sus problemas sexuales. Yo le dije: una cosa así yo no la hago en publico.

Hicimos la constelación de su familia. Estuvo casada con dos hombres, de ambas relaciones tenia hijos.

Le pregunté al oído, ¿De qué tratan los problemas sexuales?

Me dijo me violaron seis veces. Entonces coloque a seis hombres en una fila y puse a la representante de la mujer frente a ellos y después ella se inclinó frente a cada uno de ellos. Con algunos más profundamente y con otros menos profundamente.

Y al final se puso al lado de ellos y dijo "aquí es mi lugar".

Pero aquellos que se mantienen entre la distinción entre lo bueno y lo malo no les puedo impedir la indignación. ¿Pero que aporta? ¿a quién le aportaría algo?

Únicamente a aquel que está indignado, porque él se siente mejor a costa de los demás.

Esto acerca del vínculo, pero aún hay algo más.

Cuando un matrimonio se separa y los compañeros se vuelven a casar, la segunda relación sólo se puede lograr una vez que las parejas anteriores son reconocidas.

Cuando la segunda mujer le dice a la primera "Tú eres la primera y yo la segunda. Pero yo ahora tengo un marido, porque tú lo perdiste yo lo tengo a costa tuya, te respeto y por favor mírame con buenos ojos, si ahora me quedo con mi marido.”

Cuando la primera pareja es respetada, es afable y así la segunda relación puede darse. Así la primera relación puede ser resuelta pero con amor.

También ocurre aquí que algún hijo de la segunda relación imitará a la pareja anterior.

Si hubiera habido una primera mujer del padre y esa mujer hubiera sufrido una gran injusticia, una hija adoptaría los sentimientos malos de esa mujer y se comportaría exactamente igual, de manera que la excluyan. Así la primera mujer es honrada.

Todos estos asuntos, tienen grandes consecuencias.

Podéis hacer preguntas sobre este tema.

Pregunta: Quería preguntar si todos estos vínculos que ha explicado, se dan también en parejas del mismo sexo.

Hellinger: En relaciones entre hombres, muchas veces también se crea un vínculo. Entre mujeres, no lo sé seguro. Supongo que será un nivel inferior, aún no lo he observado. Pero entre hombres sí lo he podido observar.

Pregunta: ¿Qué pasa en una primera relación que se rompe? Cuando uno de los dos no quiere romper.

Hellinger: Muchas relaciones se terminan también sin que nadie sea culpable.

Muchas veces se acaban por implicaciones con las familias de origen. Por tanto en una separación así, no hay que buscar ninguna culpa. Simplemente reconocer que se terminó. Aquel que se niega a reconocerlo se venga del otro, impide el desarrollo del otro, al mismo tiempo también impide su propio desarrollo, permanece atado.

Y que el otro compañero a pesar de todo se separe, es correcto.

Muchas veces, uno de los compañeros piensa, aunque sea claro que la relación se haya terminado, que el otro tiene que comprar de alguna manera la separación, pagándola con un sufrimiento de mucho tiempo. Y de alguna manera también corresponde, uno no se puede separar a la ligera. Sólo cuando todos han sufrido el suficiente tiempo, tienen la fuerza de separarse. Por eso tampoco hay que aconsejar de una manera precipitada que una pareja se separe, hay que atravesar el sufrimiento. El amor simplemente es así.

La transferencia

Asunto: Pareja que lleva conviviendo 5 años. Ella 38 años y el 45 años. En principio él no puede tener hijos. Él tuvo 2 hijos y un aborto con una pareja anterior.

Hellinger a ella: ¿tú quieres tener hijos, realmente?

Mujer de la pareja: Sí.

Hellinger: Entonces búscate otro hombre. No estoy seguro de que realmente quieras tener hijos, o si eso es solamente un juego entre vosotros dos.

Mujer de la pareja: Yo creo que no.

Hellinger al hombre: ¿a ti que te parece?

Hombre de la pareja: Creo que ella también tiene miedo a tener hijos. Y yo tengo miedo de que teniendo un hijo con ella, me aleje de mis hijos.

Hellinger: Solamente hay una solución, renunciar a tener los hijos.

Y si realmente quieres tener hijos, tienes que separarte de el y buscarte otro hombre.

Él no está libre para otros hijos. Ya lo tuvo todo. Él en el fondo ya no lo necesita.

Y tú no lo quieres. Sino, te hubieras vinculado con otra persona.

Hellinger al hombre de la pareja: ¿Tiene sentido eso para ti?

Hombre de la pareja: Cuando empezó la relación eso no se planteó, se hizo después.

Hellinger: Tuve imágenes de que este tema se plantea como parte de un conflicto mayor, no se trata del hijo. No seriamente de un hijo.

De momento lo dejo aquí. Ahora primeramente tenéis que digerir esto.

El limite

Asunto: Problemas en la pareja desde hace tiempo. Llevan vidas paralelas. Tienen tres hijos de 23, 26 y 30 años. El segundo hijo tuvo cáncer el año pasado y tienen miedo que quiera irse detrás de otra persona.

Hellinger: ¿Alguno de vosotros estuvo casado anteriormente?

Pareja: No.

Hellinger al hombre de la pareja: ¿Qué pasó en tu familia de origen?

Hombre de la pareja: Somos 4 hermanos y cuando murió mi padre apareció una hermana (la más pequeña), no conocía su existencia y no tengo contacto con ella. Que yo sepa ninguno de mis padres tuvo una relación vinculante anterior.

Hellinger: Configuraremos tu familia de origen, padres, hermanos y tú. Después la otra mujer y la hija.

Configuración: Todos en fila por este orden, padre, madre, hna1, hno2, el, hna3, hna4. a la otra mujer la pone a la derecha del padre y a su hija delante de su madre de espaldas a ella.

Recoloca a los hermanos al lado de la madre, pero en desorden. El representante de el esta al lado de la madre.

Hellinger al representante del hombre de la pareja: ¿cómo te encuentras?

Representante hombre de la pareja: Asustado

Hellinger: Hay una relación especial entre tú y tu madre.

Hombre de la pareja: Nos parecemos mucho y estamos muy unidos.

Hellinger: Se ve. ¿Pero porqué? ¿A quien representas tú, para tu madre? A otro hombre, que le hubiera gustado más como pareja. Lo probaré, simplemente.

Representante del padre y la de la segunda mujer se abrazan.

Coloca a un representante de un hombre (una supuesta relación anterior de la madre) enfrente de la madre, a distancia.

Hombre de la pareja: Mi madre se casó muy joven, cuando empezó la guerra y mi padre estuvo 2 o 4 veces condenado a muerte durante la guerra y siempre por casualidad no lo matarón.

Hellinger pone al representante del hombre junto al representante de una supuesta relación anterior de la madre. El hombre se sale fuera de la constelación.

No puedo hacer nada aquí. Aquí hay un secreto y no puede surgir.

Hombre: Mi padre trabajaba en Alemania y mi madre se quedó con los hijos en España.

Hellinger: No, es otra cosa. No puedo hacer nada aquí.

Pregunta al representante del hombre de la pareja, ¿como te sentías ahí fuera?

Representante: parecía que me iba a caer para atrás y las piernas me flaqueaban.

Hellinger: Aquí hay algo, pero no es mi tarea investigar.

Hombre de la pareja: No lo se. Yo no se nada.

Hellinger: Tú no sabes nada. En esta familia había muchos secretos que los demás no sabían. Aquí tengo que interrumpirlo.

Es probable que la enfermedad del hijo tenga que ver con el padre. Pero eso son intrincaciones, yo no debo hacer nada. Sí, el terapeuta no intenta seguir adelante. Reconoce que aquí ha tocado un límite. Y aquí acaba. Eso es una medida terapéutica importante, porque eso ahora, no les dejará tranquilos. Y así es posible que después surja algo. Por lo tanto si que he hecho algo por ellos.

El profundo respeto ante la vida

Me gustaría hablar de la vida. Porque las relaciones de pareja tienen que ver con la vida. A través de la relación de pareja se transmite la vida. ¿Pero de donde reciben las parejas la vida?.. ¿Es suya?.. ¿o solamente fluye a través de ellos?..

Fluye a través de ellos y viene de lejos.

Independientemente de cómo sea el hombre y la mujer, la vida fluye en plenitud a través de ellos. Ellos dan toda la vida, de la misma manera que la recibieron entera de sus padres y así como los padres de estos la recibieron de lejos.

Por tanto la vida es independiente de cómo sean el padre y la madre de un hijo.

Desde esta mirada, debemos y podemos mirar a nuestros padres de una forma distinta y los padres también tienen que mirar de una forma distinta a sus hijos. Con veneración. El hijo mira a los padres y mira a través de los padres, muy lejos, hacia allá de donde la vida viene originalmente y tomando la vida. El hijo toma la vida de los padres y a la vez desde muy lejos.

Por eso todos los padres son buenos. En este sentido todos los padres son buenos. No hay unos padres mejores, ni tampoco ningunos padres peores. Solamente existen padres.

Una vez nos hemos dado cuenta de esto y nos sometemos a esta comprensión, podemos tomar la vida incondicionalmente de nuestros padres.

Quien interiormente rechaza a uno de sus padres, quien les hace reproches, cierra su corazón ante la plenitud de la vida. Así tan sólo recibe una parte o mejor dicho, solamente recibe en su interior una parte. A pesar de todo, cada uno de alguna manera es determinado por sus padres. Tengo la imagen de un árbol y en invierno el viento sopla y va repartiendo las semillas. Una semilla cae en tierra fértil y otra semilla cae en tierra pedregosa y toda semilla tiene que desarrollarse allá donde cae.

Nosotros no podemos elegir a nuestros padres, ellos son el lugar del que nace nuestra vida, sólo allí y si la semilla cayó sobre tierra fértil o sobre tierra difícil, independientemente de donde crezca será un árbol auténtico y también traerá su fruto y sus semillas otra vez serán repartidas y el mismo árbol crecerá de formas distintas en diferentes lugares. Es decir para que realmente podamos crecer, tenemos que asentir al lugar en el que estamos creciendo, independientemente de cómo sea, "que tenga ventajas y/o desventajas".

Cada lugar obliga a un desarrollo especial, tiene unas oportunidades especiales y determina unos limites especiales. Pero la vida está tanto en un lugar como en el otro. Absolutamente pura. Sin ninguna falsificación.

Ahora aplicaré esto a la relación de pareja.

Una pareja tiene un hijo y en este hijo se unen el hombre y la mujer, se convierten en padres.

Y ahora algunas madres dicen “Este hijo tiene que desarrollarse según mi modelo”.

y algunos padres dicen “Este hijo debería que desarrollarse según mi modelo”.

¿Qué pasa en ese momento?

La vida no es respetada. De la manera que llega a través del padre es buena y de la manera que llega a través de la madre también es buena. Y habiendo captado esto, en la relación de pareja, el padre ama en el hijo la vida tal y como llega a través de la madre y la madre ama en el hijo la vida tal y como llega a través del padre. Con todas las características especiales, que tengan el uno y el otro y eso es humilde. Uno se inclina, por así decirlo, viendo la vida que llega de la pareja y también la vida en su conjunto.

Quien dice “mi vida, tal y como yo la transmito es mejor, mejor que aquello que llega a través del otro” agarra la vida, pensando que la posee. De esta manera se pone por encima de la vida. Y eso daña a su alma, daña a la relación de pareja y también perjudica al hijo. Por tanto aquí respetamos a la vida.

Te cuidamos juntos

Me dice muchas gracias. Pero más vale que espere… risas…

¿De qué se trata?

Hija que a los trece años le aparece una enfermedad vascular auto inmune. Los padres se preguntan si con su forma de vivir y de actuar han generado esta enfermedad.

Hellinger: Bien. Donde algo así ocurre en una familia, o que un hijo nace discapacitado, los padres muchas veces buscan las causas en ellos mismos, ¿qué habremos hecho mal? ¿qué habré hecho mal? o ¿qué habrá hecho mal el otro?

¿y cual es el efecto de todo esto? ¿Cual es el efecto para la pareja? ¿Y cual es el efecto para el hijo?

Ese pensamiento separa a la pareja, porque tiene la fantasía de que si nos hubiéramos comportado de otra manera, eso no habría ocurrido. Y de seta manera ya no se pueden dedicar plenamente al hijo, ni hacer aquello que sería bueno para el hijo, con todo el amor.

Haré un ejercicio con vosotros.

Os levantáis y os ponéis uno al lado del otro.

Elige a una representante para la hija, la coloca enfrente de los padres.

Pudimos ver que el marido se apartó un poco de la mujer.

Al padre: mira a tu mujer y dile “Es nuestra hija. Es la hija que tenemos los dos. Y la cuidamos juntos de la mejor manera que sepamos. Y tú te puedes fiar de mi "

A la madre: y ahora tú le dices lo mismo "Es nuestra hija. Es la hija que tenemos nosotros dos y la cuidamos juntos. Haremos todo lo que podamos. Y en el cuidado de esta hija, tú te puedes fiar de mi".

Hellinger: Ahora la hija está bien, ¿lo habéis visto? Pregunta a la hija, ¿Cómo te sientes?

Representante de la hija: Mucho mejor, me he quité kilos de peso de encima.

Hellinger: Y ahora le decís a vuestra hija "Tu eres nuestra hija y nosotros somos tus padres. Y hacemos todo lo necesario para ti. Hasta que podamos y tú te quedes".

Se miran durante un tiempo, se abrazan los tres …

Hellinger: Ok. Eso ya es todo. Gracias.

Representante de la Hija: Estaba muy bien en el abrazo y también necesitaba mi espacio como hija.

Hellinger separa a la hija de los padres, entonces esto sería lo correcto.

La protección

Asunto: El hombre de la pareja, es divorciado con dos hijas de la anterior pareja, que viven con la madre.

Se volvió a casar hace 4 años con su actual pareja y tienen otra hija.

Con su actual pareja tuvieron un aborto espontáneo, antes de que naciera su hija.

El tiene conflictos con su ex pareja y quiere ordenar todo esto.

La mujer tiene la sensación de tener que sanar algo con la ex-mujer de su marido.

Representantes: Hombre, su ex mujer, sus 2 hijas, su actual mujer y la hija que tienen en común.

Configuración: segunda mujer a la derecha del hombre, frente a ellos, 3ª hija a la izda de la 1ª hija. En medio de esto y en perpendicular, la 1ª mujer detrás de la 2ª hija.

Hj3 Mj2

Hj1 Hb

Hj2

Mj1

Hellinger al hombre: ¿Que pasó en tu anterior matrimonio, entre tú y tu mujer?

Hombre: Surgió otro hombre y me dejó.

Hellinger: ¿Hubo algún aborto?

Hombre de la pareja: No.

La 1ª hija mira al suelo y eso es que mira a una persona muerta.

Hombre de la pareja: No se quien puede ser.

Hellinger: Puede ser alguien de la familia de tu primera mujer y puede ser también alguien de tu familia.

Hombre: La madre de mi primera compañera tuvo un niño que nació muerto.

Hellinger: Eso no basta. ¿Y en tu familia?

Hombre: Mis abuelos murieron de muerte natural. Tengo un hermano que desapareció hace 5 años, pero fue posterior a mi separación.

Hellinger: No. Las otras hijas también miran al suelo.

La 2ª hija y la 1ª mujer se abrazan.

Hellinger: Lleva a la 3ª hija junto a la 1ª mujer y le dice: respira profundamente.

Ella (la 3ª hija) representa a la 1ª mujer. Debe haber pasado algo grave entre tú y tu primera mujer.

Hombre: Fue un divorcio muy conflictivo con mucha discusión y mucha pelea. El

otro hombre murió hace 3 años.

Hellinger: lleva a la 1ª hija junto a la 1ª mujer, 3ª y 2ª hija, ésta no puede llegar y cae llorando al suelo.

Aquí hay un muerto. Pone a un representante de éste.

La 2ª hija se acerca a él y llora con mucho dolor.

La 1ª mujer abraza a su 2ª hija y la 3ª hija se sienta apoyando su cabeza con su mano.

Hellinger retira a la 2ª mujer y a la 3ª hija de todo esto, dando la espalda a esto, mirando fuera.

Hellinger: No hay nada que hacer, es algo muy grave.

Hombre: Los padres de mi 1ª mujer murieron muy jóvenes.

Hellinger: Aquí no puedo hacer nada, sin información no puedo hacer nada.

También puede ser algo de otras generaciones, pero en mis imágenes vi algo cercano.

Hombre: ¿tiene que ver con alguna muerte?

Hellinger: Sí o crimen.

Hombre: ¿algo de la guerra? La abuela estuvo en la cárcel, por motivos políticos.

Hellinger saca un representante para la abuela.

Enseguida llega la tranquilidad.

La abuela abraza a la 1ª hija y al padre de ella (hombre de la pareja).

Hellinger a la abuela: échate a su lado.

Ella se tumba al lado de la primera mujer.

La 1ª hija se echa al lado del muerto y llora con mucho dolor.

La 2ª y 3ª hija se tumbaron al lado del muerto. La abuela está inquieta, se sienta.

El padre observa esto.

Hellinger a la abuela: ¿Qué pasa?

Representante de la abuela: Estoy muy intranquila, no me puedo tumbar.

Hellinger: La abuela no es. No es ella. Es otra persona. Sacaremos a 2 hombres más.

Pone a los 2 hombres frente a esto. Les dice: no se quienes sois, pero vi imágenes que podríais ser soldados de la guerra. Ahora seguir vuestro impulso, para que veamos que pasa.

Retira a la 2º mujer, la manda sentar. Esto es otra dimensión.

Los soldados se retiran hacia atrás y permanecen mirando lo que ocurre.

El padre camina hacia ellos.

Hellinger: Ahora la abuela se pone a temblar.

Hellinger al padre: ¿Qué pasa?

Representante de padre: Siento que tengo que ponerme entremedio de los soldados y de lo que ocurre, pero estoy temblando.

Hellinger: Ponte en medio. Al tiempo… Es la abuela quien se tiene que poner en medio.

La abuela se levanta y se pone en medio entre el padre y los soldados.

Hellinger: Y ahora los miras.

Los tres se miran, uno de los soldados se separa del otro y la abuela se acerca a uno de ellos, en actitud de proteger algo, de no dejarle pasar.

Hellinger: Da la vuelta a los soldados.

Representante de la abuela: Ahora estoy más tranquila. Yo tengo que defender a mi familia. Ésta mira a su familia.

Hellinger: Creo que aquí lo puedo interrumpir. Si los soldados se van, hacia donde tengan que irse y la abuela permanece aquí con toda su fuerza, ellas pueden volver a levantarse. Yo no sigo, lo dejo aquí.

Ok. Muchas gracias.

Hellinger a los soldados: ¿cómo lo viviste?

Soldado 1º: Con inquietud con un poco de violencia y locura.

Soldado 2º: Me sentía vinculado, pero frío también. con mucha violencia.

Separarse con amor

Pregunta: ¿Cual es la mejor manera manera de terminar una relación?

Hellinger: Es una pregunta muy importante.

Yo tengo un ritual estándar.

Primero: Sería que nadie buscara las culpas, como si esto dependiera de la buena o de la mala voluntad de uno. Ni siquiera las personas individuales pueden saber de que se trata. Y así se da una separación, a veces, con una pareja que quiere o tiene que separase.

Les cuento una historia:

Un hombre y una mujer siguen su camino alegremente, sus mochilas están llenas de cosas buenas y van pasando por jardines con flores por todas partes, árboles frutales, el sol brilla y son felices. Y después empieza a subir el camino, se hace un poco más difícil. Algunas de las provisiones que se han traído ya están consumidas. Y en medio de la montaña, uno de los dos se sienta agotado y el otro sigue caminando un poco y después también sus provisiones están agotadas. Y él se sienta y ambos miran hacia atrás. Y ven el valle, donde fue tan bello y empiezan a llorar. El dolor y el duelo, hacen posibles la separación. Simplemente el dolor porque no se logró. Allí ya no hay reproche, sólo el dolor. Y por este dolor se pueden separar.

Pero pueden reunirse otra vez. Ahí se miran a los ojos y el hombre le dice a la mujer:

" Te quise mucho ".

" Y tú me diste mucho ".

" Me lo guardo con amor y con respeto ".

" Y yo también te di mucho ".

" Y te lo puedes quedar y respetarlo y acordarte con amor ".

Y la mujer le dice lo mismo al hombre. Y después el hombre le dice a la mujer:

" Por aquello que fue mal entre los dos yo asumo mi parte de responsabilidad y yo te dejo la tuya ".

" Y ahora te dejo en paz ".

Y la mujer le dice lo mismo al hombre.

Éste sería un modelo de una separación amorosa.

La separación y el dolor

Asunto: Pareja que viven juntos desde hace 8 años. Él se fue de casa 4 veces, siempre que surge un problema siente que se tiene que marchar.

Para ella ese macharse desencadena muchos miedos y ella quiere estar con él.

Ambos dicen que se quieren.

Hellinger elije 2 representantes para la pareja y los pone uno frente al otro.

Ambos representantes se miran por un tiempo, luego el hombre mira al suelo y se lleva las manos a la cara y mira a ella y al suelo intermitentemente. Ella se cruza los brazos, sobre su estomago.

Hellinger les da la vuelta a los dos, ambos se dan la espalda. Al tiempo … le pregunta a ella: ¿cómo te encuentras?

Representante de la mujer: Mejor que antes.

Hellinger la retira a ella, aun más. (ella llora…). Se ve cuanto dolor hace falta para una separación.

Le pregunta a al representante del hombre: ¿y tú?

Representante de hombre de la pareja: Mejor también más tranquilo.

Hellinger: A pesar del amor. Solamente hay una separación. Y cuando el dolor ha sido bastante grande, luego ocurre esto... Hellinger saca a una mujer que coloca frente al hombre y un hombre que coloca frente a la mujer.

Todavía hay futuro.

Le pregunta a la representante de la mujer: ¿cómo te encuentras?

Representante de la mujer de la pareja: Bien.

Hellinger: Ok. Lo que también hay que tener en cuenta en una relación de pareja es que algunos están atados al compañero como un niño se encuentra atado a su padre o a su madre y si el camino no sigue y la separación se intuye, a veces los compañeros se sienten invadidos por un sentimiento: lo que se siente en el momento de perder a sus padres. Así ese dolor tiene algo de irreal, hay algo del pasado que influye sobre el presente. Pero entre adultos la separación no es ninguna catástrofe, sólo lo es para el niño.

Y una vez están separados claramente los dos tienen un nuevo futuro.

La mejor sensación

La pareja se sienta y ella se tapa los ojos un momento.

Hellinger: Esto que ella muestra tiene algo que ver con el marido? No tiene nada que ver con el marido. Pobre hombre. Él tiene todo mi corazón y mi comprensión.

Con una mujer así que llora tanto yo me compadezco de él… (Todos ríen)…

¿Habéis visto la diferencia?

El primer sentimiento que ella mostró es un sentimiento secundario, es un sentimiento dramático, que únicamente se puede dar con los ojos cerrados, ahí vinieron las imágenes, que ella lloró y a este pobre hombre ni lo miró.

¿y este hombre entonces, qué ha de hacer con esta mujer? la mujer ahora se ríe….

Le pregunta al hombre: ¿Te gusta más la mujer así? …

Hellinger: Y aquí lo dejo. Gracias.

La solución

Asunto: Pareja que viven juntos, 60 años y 49 años. Él estuvo casado anteriormente y tiene 2 hijos. Cada uno vive en una ciudad distinta.

Hellinger: A veces pregunto la edad, por la diferencia de edad. Aquí está dentro de los márgenes tolerables.

Hellinger: (Refiriéndose a que viven en ciudades distintas), Tal vez sea mejor así… ¿Qué os impide vivir juntos?

Mujer de la pareja: No sé, tal vez nosotros mismos.

Hellinger: Tal vez por eso sea la mejor solución. Aquí lo dejo.

El futuro

Asunto: Mujer que se siente incapaz de tener pareja, nunca tuvo pareja. Su madre intentó suicidarse. Su padre tuvo un accidente grave y ella es la 4ª de 4 hermanos.

Hellinger: Miraremos. ¿Quieres que haga algo?

Como habéis podido ver las relaciones de pareja también son peligrosas.

También son felicidad y dolor.

No hay lo uno sin lo otro.

Mujer: tengo mucho miedo al dolor.

Hellinger: ¿Que pasó cuando eras niña?

Mujer: Mi madre intentó suicidarse y mi padre tuvo un accidente grave, cuando mi madre estaba en el psiquiátrico, a mi padre le saltó acido sulfúrico en la cara.

2 representantes para el padre y la madre y después saca a la mujer directamente.

Coloca al padre y a la madre juntos y a la mujer frente a ellos.

Los padres se miran separados.

Hellinger coloca a la mujer en medio de ambos. La madre abraza a su hija, ésta se tapa la boca, el padre mira a su hija para llevarla con él, ella sigue tapándose la boca.

El padre la abraza y la acaricia.

Hellinger a la hija: apóyate de espaldas al padre.

Saca a otro hombre que pone frente a la hija, ésta se quiere ir y el padre la sujeta.

La hija se sigue tapando la boca hasta que lo puede mirar apoyada en su padre.

Se va separando del padre, este la apoya con la mano en la espalda … se va separando del padre… muy lentamente camina hacia el representante del hombre hasta que se abrazan y no se pueden separar….todos aplauden…. Mientras el padre se gira hacia la madre.

Hellinger: Ok. Ya está.

Tengo bastante experiencia con este tipo de talleres. Esto fue algo especial. Redondo y pleno.

Y todos los temas importantes de la pareja se han tocado. Y también se nos han hecho patentes en las imágenes.

Lo que queda para mí, es el gran respeto ante aquello que entre el hombre y la mujer se realiza con amor, con todo lo que esto incluye, con el miedo, con la culpa, con la crisis y con los hijos tan bonitos. Todo esto es la plenitud de la vida. Y todo esto lo hemos podido compartir aquí.

Y le doy las gracias a todas las parejas, que han tenido la valentía de trabajar aquí. Y de no solamente encarar la felicidad sino también el sufrimiento, que muchas veces ha unido a la pareja.

Y donde vimos el dolor, entonces esa relación se hace más grande, más cerca de lo esencial de la vida. Y así nos podemos confiar a lo esencial, que actúa detrás de la pareja, sin ilusiones, cerca de lo esencial, cerca del ser, cerca del hijo, cerca de la generación futura y en relación de aquellos que estuvieron detrás de nosotros, de los que nosotros recibimos esta vida, cuya fuerza sigue actuando a través de nosotros.